El PP cree que es una medida «soviética» que socava la libertad
La reducción de la velocidad a 110 kilómetros por hora en las autovías suscitó un rechazo feroz del PP, el respaldo de ecologistas y asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico, y la división de opiniones entre las de automovilistas. El vicesecretario de Comunicación de los populares, Esteban González Pons, calificó la medida de «soviética», y propia de un país como Cuba, pero a la que los españoles «no estamos acostumbrados». Afirmó que socava la libertad de las personas y anunció que su partido impulsará campañas para «luchar por ella».
Desde IU mostraron escepticismo. Su líder, Cayo Lara, se mostró convencido de que «nadie se cree que la gente va a circular a 110 kilómetros por hora». Se trata, añadió, de «una ocurrencia» con el objetivo de recaudar más con las multas.
Los clubes de automovilistas no fueron tan radicales, pero tampoco se mostraron satisfechos. El RAC reclamó que la duración de la restricción sea «lo más breve posible» y puso en duda que sirva para un ahorro energético.