La AVT cree que los miembros de Segi se retratan al cobrar ayudas del Estado
La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) censuró ayer que la militante de Segi huida Irati Tobar Eguzkitza cobrase 2.452 euros por los daños ocasiones en su vivienda familiar como consecuencia del atentado de ETA contra Esther Cabezudo, la exconcejal socialista de Portugalete en el 2002. La indemnización fue percibida del fondo destinado a las ayudas a las víctimas del terrorismo.
El vicepresidente de la AVT, José Marco, aseguró que con esa actitud los que jalean a ETA quedan retratados, ya que demuestran su «verdadera calidad moral y ética». Aseguró que es «paradójico y contradictorio» que una organización ilegalizada como Segi se acabe aprovechando del «Estado torturador y opresor», en palabras de Irati Tobar.
Marco aseguró que la legislación antiterrorista es clara, pero que un caso como el de Tobar es difícil de evitar.