El PP acorrala a Rubalcaba con los contactos con ETA y los nuevos datos del caso
Mariano Rajoy y el PP creen haber encontrado la vía para colocar contra las cuerdas a Alfredo Pérez Rubalcaba, y por elevación rematar a José Luis Rodríguez Zapatero, con las últimas revelaciones sobre el chivatazo a ETA y los contactos del Gobierno con la organización terrorista en la tregua del 2006. El líder de la oposición corroboró la petición de la portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, para que el vicepresidente y ministro del Interior se explique en la Cámara baja, y de no ser así que sea el presidente del Gobierno, «que para eso lo es», quien rinda cuentas de esos comportamientos «bochornosos».
Tras las informaciones del diálogo de los enviados del Ejecutivo y de los terroristas acerca del chivatazo a ETA en el bar Faisán, y los presuntos contactos entre ambas partes tras el atentado de la T-4 de Barajas, desde el PP no mostraron la menor duda sobre la veracidad de esos datos. Rajoy sostuvo que esas revelaciones demuestran que el Gobierno de Zapatero «ha engañado no solo al PP sino a todos los españoles» porque evidencian que hubo una negociación, extremo negado en todo momento por el Ejecutivo socialista, que a lo sumo habló de contactos y conversaciones.
Rajoy comentó que es razonable que «una mayoría de los españoles» piense que el Gobierno actuó «al margen de la ley».