Desarticulada la banda de atracadores que asesinó a una cajera en Cambrils
Los cinco detenidos en Vizcaya y en Cantabria están acusados de 50 asaltos

Policías conducen en Bilbao a uno de los cinco miembros de una banda de atracadores.
La policía detuvo ayer a cinco personas en Vizcaya y Cantabria como presuntos integrantes de una banda de atracadores, a los que se acusa de la comisión de cerca de 50 asaltos desde el 2005 y del asesinato de una cajera de un banco de Cambrils (Tarragona) el año pasado. Este grupo, que constituía una de las principales bandas de criminales especializada en la comisión de atracos que operaba hasta la fecha en España, asaltaba una entidad bancaria al mes, pero paró en seco su actividad tras matar de un disparo a la joven Estela Calduch, empleada de banca en Cambrils (Tarragona) el 25 de octubre del 2010.
El consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, y su homólogo en la Generalitat de Cataluña, Felipe Puig, comparecieron ayer en sendas conferencias de prensa en Erandio (Vizcaya) y en Barcelona, para informar sobre esta operación policial, en la que han participado la Erzaintza, los Mossos d-™Esquadra, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía. La banda desarticulada ayer ha perpetrado atracos a entidades bancarias en toda la geografía española, especialmente en Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi, por lo que la operación policial se ha denominado «Cornisa», según Ares. La Policía vasca ha practicado cuatro de las detenciones en Vizcaya -tres en Bilbao y una en Portugalete- y la Guardia Civil realizó el quinto arresto en la localidad cántabra de Castro Urdiales.
Estos arrestados permanecían anoche en dependencias policiales y serán puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Reus (Tarragona), que ha coordinado toda la operación, ya que se hizo cargo de las diligencias por el asesinato de la empleada bancaria y ha decretado el secreto de sumario.
De los dos atracadores que participaron en el asalto de la entidad de Cambrils, fue detenidos ayer y en Castro Urdiales al supuesto autor material del disparo, conocido como Bravo, de 49 años. Al hombre, que en las imágenes grabadas por la cámaras de seguridad de la sucursal aparece con barba postiza y peluca, se le imputa el robo a 23 entidades -no todos los miembros de la red acudían a todos los atracos-.