PREMIOS CASTILLA Y LEÓN
«Visten trajes prestados a cuidar con mimo», dijo el leonés Trapiello

Andrés Trapiello leyó el discurso en nombre de los premiados.
Premio Castilla y León de las Letras 2011, ese es el reconocimiento que recibió el leonés Andrés Trapiello, escritor reconocido con una amplia y contrastada obra que abarca prácticamente todos los géneros como la poesía, el ensayo, la novela y los diarios. Este autor fue el encargado de leer el discurso de recepción, en representación del resto de los premiados, donde quiso destacar la importancia de las palabras con las que elogió el galardón que, sin duda, «es un traje que nos viste a todos los premiados y que cuidaremos con mimo hasta el año que viene, cuando hayamos de pasárselo a los que vengan y a muchos más».
«El escirtor debe recordar lo que se olvida, incluso al que no lo sabe, ha de recordar a menudo cosas que no gustan ser recordadas, por muchas razones, casi siempre porque el hombre es el único ser de la creación al que le distingue no sólo el habla, sino la mentira». A su vez añadió que «la escritura sin sentimiento no significa nada, es sólo un ruido que a menudo da el pego porque se presenta musical y melismático, nada más». En su discurso también quiso recordar a Miguel de Cervantes cuando señaló que la labor de un escritor es la «expresión de un sentimiento propio o ajeno, el recuerdo de lo olvidado y el trabajo bien hecho, más allá del estímulo de los premios». «Diréis que las palabras también se las lleva el viento, no estoy muy seguro, más bien creo lo contrario, de momento a mí me han traído hasta aquí, hecho, no obstante, bastante insólito», apuntó el leonés.
Trapiello recordó que lleva «casi dos tercios de su vida fuera de Castilla y León, pero apuntó que «nunca se ha ido de aquí porque los recuerdos de la infancia tienen que ver con la tierra y con el lugar en el que uno nace y es una etapa marcada por el despertar de la lengua, el idioma y las palabras esenciales, arraigadas, hondas, originales y significativas, que no han perdido la magia, capaces de evocar por sí mismas la densidad sentimental, moral y experiencial de aquellos años-.
En declaraciones a este periódico Trapiello señaló «soy poco protocolario pero agradezco enormemente el premio y las palabras del presidente en referencia a mi libro «Las armas y las letras».
El escritor fue uno de los ocho galardonados de los Premio Castilla y León. Unos galardones que también reconocieron la labor de José Antonio de Saja, premio a la Investigación Científica y Técnica, por valorar su trayectoria universitaria y su relevante trabajo en el mundo de la ciencia, la innovación y la transferencia de tecnología.
Enrique Seco, premio de las Artes a un pintor zamorano por su capacidad para hacer poesía de la pintura y pintura de la palabra, y por toda una vida dedicada al arte inspirándose en el costumbrismo.
El premio de las Ciencias Sociales fue para Justino Duque, por su trayectoria humanista al servicio del Derecho y de la docencia y por su magisterio en el área del Derecho Mercantil vinculado a las universidades.
José María Martín Patino, premio Valores Humanos, por el fomento del diálogo y la tolencia, por su contribución en el desarrollo de los valores democráticos. Isaac Viciosa, premio del Deporte, al atleta palentino por su numerosos éxitos deportivos. Eloísa García de Wattenberg, premio de la Restauración y Conservación del Patrimonio, por su dedicación a conseguir que los museos sean vistos como obras al servicio de la sociedad.
Finalmente, el premio a la Protección del Medio Ambiente, al Proyecto del coche eléctrico de Renault España por colocar a Castilla y León a la vanguardia de la automoción.