Los partidos reducen al mínimo sus regalos para afiliados y simpatizantes
Las bolsas de tela reutilizables son el único artículo de moda para PP, PSOE y UPL

Pulsera que ofrece el PP a sus simpatizantes.
Dar algo gratis, con la que está cayendo, no está de moda ni en las campañas electorales. Los partidos políticos, en otros tiempos tan aficionados a regalar desde un bolígrafo hasta un pen drive, han reducido al mínimo sus gastos en lo que, técnicamente, se denomina merchandaising.
«Sólo tengo tres», se lamentaba ayer Antonio Silván en una visita a la Plaza Mayor cuando unas simpatizantes le pedían una pulsera que da el PP, hecha con un cordón azul y el logotipo del partido.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, PP, PSOE y UPL coinciden en dar lo mismo. La moda en los comicios municipales y autonómicos del 22-M son las bolsas de tela que se cierran como si fueran una cartera. «Ningún partido estamos para grandes regalos», reconocen en el PSOE, partido que ha reducido en un tercio sus gastos en este tipo de productos publicitarios.
Las bolsas están de moda no sólo porque son baratas, sino también porque son realmente útiles para ir de compras. Desde hace poco tiempo, todas las grandes cadenas de distribución están reduciendo la entrega gratuita en los supermercados y sustituyendo su uso por otras reutilizables, que venden. Las que entregan los partidos son gratis. Su único -˜coste-™ es que le identifiquen a uno por la calle con sus siglas.
Un caso curioso es el de la UPL. No porque sean distintas, sino porque ha tenido que hacer las bolsas en color rojo, más propio del PSOE. Y es que, según explica Javier Chamorro, el candidato leonesista a la Alcaldía, las empresas no tienen el color púrpura de León.
¿Que poder tiene un regalo en la intención de voto? «El regalo es un incentivo demostrado, que influye en el público, estimula a los seguidores y activa los ánimos en las campañas». No, no es ningún eslogan, sino el encabezamiento de la página web de una de las principales empresas de publicidad de este país al presentar su oferta de merchandaising para la campaña electoral.
¿Y puede una camiseta, una gorra, un encendedor, un bolígrafo o una chapa con la imagen del candidato o del partido decantar un voto? Por lo que se ve en estas elecciones, los regalos no forman parte de la estrategia. Sólo hay que visitar las webs oficiales del PSOE o el PP a nivel nacional. Ambas han retirado el apartado de tienda.
Hasta hace bien poco, el ciberespacio era también una forma de vender la marca de un partido. Así, a los clásicos globos y bolígrafos de promoción de antaño, se sumaban objetos de las nuevas tecnologías, como calienta tazas, gafas de sol con mp3 de 120 mega bytes al precio de 130 euros...
Entonces, en los tiempos de bonanza, todo era susceptible de llevar el logotipo del partido. Desde barajas de mus con la gaviota de los populares a fichas de dominó con estuche de piel del PSOE, o exclusivas palas de pádel del PP.
Sólo la tienda del PSOE llegó a vender a nivel nacional más de 3.000 pins con el emblema del partido al mes. Ahora, para curioso, lo del PNV, que vendía a sus simpatizantes manteles, servilletas, delantales y guantes de cocina con motivos tradicionales vascos, cajas de madera tallada, ikurriñas con mástil para el escritorio, txapelas bordadas, camisetas y hasta una cinta de cincuenta metros.
Los tiempos de bonanza son ya historia. Como afirma un portavoz del PSOE, los partidos gastan ahora todos sus recursos en aquello realmente necesario. Los socialistas, por ejemplo, en los 211 programas electorales, uno por cada ayuntamiento leonés.
Las vallas, los carteles... cada euro se mira hasta el último céntimo. Sólo hay que ver León. El merchandaising está a la baja. Ahora la palabra de moda es sostenible. Es decir, no gastar o mejor dicho, gastar menos buscando el mismo efecto: el deseado voto.