Rajoy sólo ve a Bildu como un «contratiempo» contra ETA
Pide a los suyos no desanimarse ante la formación

Mariano Rajoy, a su llegada ayer al polideportivo de Vitoria.
Mariano Rajoy, fiel a la filosofía de medir sus tiempos en los asuntos más delicados, enfrió durante siete días su respuesta a la decisión del Tribunal Constitucional de permitir a Bildu participar en las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo. Lejos del tono visceral empleado por otros dirigentes de su partido, el líder de la oposición dijo ayer en Vitoria que «no le gusta» la presencia de la coalición en las urnas e hizo un llamamiento a los suyos para que nadie «caiga en el desánimo» ante esa situación porque el objetivo del PP «y de la inmensa mayoría» de los españoles es lograr el fin de ETA.
Pero nada traición ni de engaño ni de prueba de que el Gobierno negocia con ETA, Rajoy calificó la irrupción de Bildu como un «contratiempo» propio de la lucha contra el terrorismo. Rebajó de esta manera el tono de las críticas que ilustres de su partido como el expresidente José María Aznar o la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, que tras la decisión del Constitucional responsabilizaron al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero del posible regreso a las instituciones de «ETA-Batasuna».
El líder opositor también dejó claro que el PP del País Vasco no va por libre sino que cuenta con todo su apoyo. Una bendición que despeja cualquier duda sobre la posibilidad de que Antonio Basagoiti, presidente de los populares vascos, rompa el compromiso con los socialistas que permite que el socialista Patxi López sea el lendakari. Rajoy dijo sentirse «orgulloso» de que Basagoiti haya demostrado que se puede defender aquello en lo que uno cree, «sin renunciar a nada y, a la vez, facilitar la gobernabilidad en las instituciones».