Alcaldía popular de padre a hijo
De casta le viene al galgo. El refrán le viene perfecto a la carrera política de Manuel García, culminada ahora con un bastón de mando que ya ostentó su padre, Manuel García Santos, en 1979. Entonces, el futuro alcalde tenía cinco años. «Lo llevo en la sangre», comenta, y lo suyo no es un decir. Ahora, García asegura que su padre está «muy contento» con el relevo generacional.
En la primera legislatura de la democracia, el primer Manuel García alcalde se presentó como independiente «por la insistencia de un amigo», recuerda su hijo. Un amigo con buena vista ya que en aquellas elecciones arrasó con mayoría absoluta, con la que gobernó durante cuatro años. Ya bajo las siglas del Partido Popular, el padre del futuro regidor volvió a concurrir a las elecciones en 1987, y su victoria le dio a Villaquilambre el primer gobierno popular hasta 1991. Las dos siguientes legislaturas quedaron en manos del PSOE, con Antonio Ramos Bayón de alcalde. Fue ya en el 99 cuando llegó a la alcaldía el leonesista Lázaro García Bayón, con seis concejales y el apoyo del PP de María José Alonso. Permaneció en el poder hasta los primeros meses del 2003, cuando siete meses después de las elecciones perdió una moción de confianza y Miguel Hidalgo le arrebató la alcaldía a través de una moción de censura con el apoyo de la popular Maribel Lorenzana, que le costó la expulsión del PSOE. En el 2007, García Bayón volvió a hacerse con el bastón de mando gracias a un tripartito con PSOE y PP, que no dejó gobernar al Civiqus de Hidalgo, que fue la lista más votada.