Rubalcaba dejará Interior cuandosea incompatible con ser el candidato
El -vigilante- de las elecciones no puede ser el cabeza de lista de un partido

Zapatero y Rubalcaba, ayer en el Congreso.
Alfredo Pérez Rubalcaba renunciará a su cargo de ministro del Interior. Y lo hará antes de las próximas elecciones generales. El vicepresidente primero entiende que esa cartera entraría en colisión con su condición de aspirante socialista a la Presidencia del Gobierno porque desde ella se vela por la buena marcha del proceso electoral, desde el día de la convocatoria hasta que se anuncia el resultado. «Es evidente -confirman en su entorno más cercano- que el candidato del PSOE no puede ser el que haga el recuento (de los votos)».
El momento más adecuado para desprenderse de esta responsabilidad, probablemente, la que más quebraderos de cabeza le ha dado hasta ahora, pero también la que lo ha encumbrado como artífice de los mayores éxitos policiales contra ETA, está aún por decidir, según fuentes gubernamentales. Sin embargo, él mismo advirtió ayer durante la sesión de control en el Congreso, que sólo abandonará sus cargos en el Gobierno cuando sean «incompatibles» con los del partido. Y, formalmente, podría aguantar hasta el mismo día en que José Luis Rodríguez Zapatero decida disolver las Cortes y convocar las elecciones generales.
En principio, y pese a las presiones del PP, hasta ahí estaría dispuesto a llegar. La mayor parte de los dirigentes socialistas coinciden en que no hay ninguna razón objetiva para que Rubalcaba deba dimitir como vicepresidente o como portavoz del Ejecutivo. Es más, muchos consideran que Rajoy se equivocó cuando, en circunstancias parecidas, tras ser designado candidato del PP por Aznar y la Junta Directiva de su partido, optó por salir del Gobierno. En aquella decisión, recuerdan fuentes populares, hubo cierto deseo de no opacar ni la acción ni la propia figura del presidente del Gobierno. Pero el resultado fueron siete meses de casi total invisibilidad política y una derrota electoral a manos de Zapatero.
La Vicepresidencia Primera y la Portavocía, con una rueda de prensa multitudinaria al menos cada viernes, son los puestos que más visibilidad mediática otorgan a Rubalcaba y los que mejor le permiten lucir sus habilidades retóricas. El doble papel de ministro del Interior y virtual candidato socialista, en cambio, ya ha comenzado a darle algunos problemas.
Los dos principales sindicatos de la Policía recriminaron ayer al ministro que el martes aprovechase un acto oficial en la Comisaría General de Policía Científica para dar una rueda prensa en la que, ante un cartel con el logotipo policial, entrase en el cuerpo a cuerpo del debate político con el PP y vertiese opiniones como dirigente socialista. Y el mismo hecho fue utilizado en el Congreso por el diputado popular Ignacio Cosidó para afearle la conducta. «No puede utilizar los próximos nueve meses para dar mítines en las comisarías», señaló.
La proclamación, el día 9. Estaba previsto que la proclamación de la candidatura de Rubalcaba tuviera lugar ante el Comité Federal del PSOE el 18 de junio. Por diferentes razones, se pospuso al 2 de julio. Y ahora ha sido aplazada una semana más y desde el PSOE esgrimen, una vez más, razones de agenda.