Diario de León

A-60 Y LA ABSOLUCIÓN DE LANCIA

La autovía del futuro lleva al año cero

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Concluir la autovía que une León y Valladolid es un objetivo claro para los alcaldes afectados por su trazado; claro, pero incierto. Al notable retraso que acumula la construcción de esta infraestructura, se añade ahora el parón anunciado para conservar los restos de la ciudad astur-romana de Lancia, semisepultados en una superficie de unas 60 hectáreas en los municipios de Villasabariego, Mansilla Mayor y Mansilla de las Mulas. Los dos alcaldes y la alcaldesa, aunque son de diferentes partidos políticos, mantienen una postura unánime frente a un mandato que aventuran estéril: esperan que el proyecto de la A-60 se reactive y a su vez se encuentre una solución rápida y digna para el yacimiento arqueológico. Marcelo Fernández Olmo (PP) es alcalde desde las primeras elecciones democráticas y uno de los vecinos más longevos de la zona. Al pisar los restos de Lancia evoca su niñez y no deja de pensar en el abundante patrimonio que ha tenido que ser expoliado. «Aquí venía quien quería», afirma. Se refiere a los oteros donde se puede percibir el abandono de un importante proyecto arqueológico. «De siempre se ha visto gente por estas tierras con detectores de metales», comenta el alcalde de Villasabariego, Jesús García Aller (PSOE), algo que también confirma la alcaldesa de Mansilla de las Mulas, Mari Paz Díez Martínez (PP).

Pese a parecer comentarios intrascendentes, lo que vienen a decir los regidores es que la existencia de los restos de Lancia era de sobra conocida, como lo certifica la declaración de este conjunto como Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994. Y no entienden, por tanto, el frenazo que ha dado el proyecto. La Comisión de Patrimonio Cultural de Castilla y León desautorizaba recientemente la decisión tomada en la Delegación Territorial, que, sin unanimidad, había optado por enterrar los vestigios lancienses descubiertos durante las obras de la A-60 entre León y Santas Martas. La orden de Valladolid supone el rechazo de la solicitud del promotor de la obra, el Ministerio de Fomento, sobre el que recae ahora la obligación de conservar y hacer interpretables los restos arqueológicos.

Pero para los responsables municipales no es suficiente. Resulta llamativa la unanimidad en sus planteamientos. Sin autovía, estos pueblos estratégicamente situados en el acceso este de León no son nada. «Al polígono industrial de Mansilla de las Mulas le falta esta autovía para ser el mejor de toda la provincia», defiende la alcaldesa. «Pero no creo -añade con cierta resignación- que veamos algo hecho en los próximos cuatro años». Su municipio es precisamente uno de los más afectados por la paralización del proyecto, puesto que se había convertido en una ciudad comedor-dormitorio para los trabajadores de la adjudicataria.

También muestra su enfado Jesús García Aller, regidor de Villasabariego. La experiencia de este ayuntamiento con los primeros restos arqueológicos aparecidos en el paraje conocido como el cerro del Castro no es nada positiva. Pese a los años que han pasado desde su descubrimiento y la importancia del legado, hoy se encuentran prácticamente desprotegidos y aplastados por el abandono. «Los que somos agricultores o descendemos de ellos sabemos que para recoger hay que sembrar. Aquí nadie dice que los restos se tapen, pero lo que había que llevarse ya se lo han llevado», defiende García Aller. «Lo que está claro -subraya rotundo- es que a estas alturas, la obra de la autovía no se puede parar».

Marcelo Fernández Olmo, regidor de Mansilla Mayor, recuerda que su Ayuntamiento ya se ha manifestado en apoyo del actual trazado de la autovía por el Pico de la Cuesta -detrás de la gasolinera que hay entre Villamoros y Mansilla- y también pide un reimpulso. «No nos vamos a mover de ahí: que la autopista siga y no hay más. Si la quieren mover, yo me planto».

Con esta declaración de intenciones a tres bandas, los alcaldes coinciden en exigir una «rápida solución técnica» para los restos de Lancia. Una propuesta nada desorientada es la recuperación de los restos al estilo de la villa romana de La Olmeda (Saldaña, Palencia) y continuar la proyección de la autovía, incluso aprovechando parte del trazado de la actual carretera nacional. Otro de los asuntos pendientes para los alcaldes es la asignación del 1% Cultural con cargo al Ministerio de Fomento. Ninguno de ellos ha recibido información al respecto, pero entienden que el paso de la autovía por estas tierras exige que ese porcentaje que sale de las grandes obras revierta en la zona como compensación. Entre otras incógnitas, desconocen qué pasará con el peligroso desvío provisional de la N-601. Recorrer en coche los 19,4 kilómetros que separan Mansilla de las Mulas de León es hoy una odisea de media hora.

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