EL MOVIMIENTO 15M TOMA LAS CALLES | LA CAPITAL FUE UN CLAMOR
«Los chorizos al grill, no al poder»
Más de 5.000 personas se unen en León a la manifestación de los indignados que piden otra democracia

Una asamblea ante la Catedral de León puso fin a la manifestación de los indignados.
Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles. (Ramiro de Maeztu)
Se echó León a la calle y tomó el asfalto. Tanto como indignados a lo mejor no, pero cabreados un rato largo, 5.000 ciudadan@s hicieron de la manifestación pacífica su mejor arma de guerra. ¿Contra el sistema? No. Contra el uso que de él se hace. Porque los derechos humanos no pueden estar por debajo del dinero. Porque el voto de cada persona debe de tener el mismo valor. Porque la clase política ha metido en los bancos el cheque en blanco que le ha dado el pueblo. Porque pedir transparencia política es de justicia y porque desde que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso Terrenal, los Paraísos Fiscales sobran.
Así que a las 19.16 horas y con 28 grados de temperatura en el termómetro de Santo Domingo la caravana multicolorista y poliétnica en que se convirtió la convocatoria del Movimiento 15-M echó a andar y no paró hasta que dos horas y pico después llegó a la Catedral, escoltada por una preciosa cadena humana. Tres de cada cuatro manifestantes eran personas de a pie, gente sencilla. No faltaron los radicales, pero sólo en el atuendo. En la práctica no hubo que lamentar ni un solo incidente.
« Me sobra mucho mes para llegar a fin de sueldo»
Tras la pancarta inicial, veinte minutos de ciudadanos desfilando tomaron Ordoño en dirección a la Plaza de Guzmán. Salpicó la fuente en consonancia con el viento y lo agradeció la concurrencia, que hizo la primera parada para coger aire y fuerzas antes de reanudar la marcha.
« No hay pan para tanto chorizo»
Alguna cara conocida sí se dejó ver en la marcha. Por aquí Santiago Ordóñez, coordinador local de Izquierda Unida. Por allá Guillermo Murias, ex alcalde de Villablino. Un poco más atrás Carlos Mayo, el antiguo alcalde de Villarejo de Órbigo y a pocos metros José Luis Conde, candidato a la alcaldía de León en su día por IU.
Con la cabecera de la manifestación a la altura del Hostal de San Marcos, la cola de la comitiva andaba todavía en los albores del Paseo de La Condesa, formando una gigantesca columna de divertidos irritados, que a tenor del aire festivo que iba tomando la tarde, más que enfadados daban la sensación de estar decididos a mostrar al mundo que para expresar contundencia en las ideas no se necesita fruncir el ceño: sólo hacerse oír.
« No somos vagos, estamos en el paro»
Mientras, los miembros de la Comisión de Respeto se encargaban de velar por el correcto orden que también salvaguardaban con más estoicismo que necesidad real los agentes de la policía, familias enteras fueron sumándose a la comitiva a la vista de que la violencia brillaba por su ausencia.
« Quédate mirando, también te están robando»
El único momento de cierta tensión se generó en Gran Vía de San Marcos, a la altura de la sede de dos de los sindicatos mayoritarios del país: « Aquí están los culpables. ¡Que no! ¡Que no! ¡Que no nos representan! ¡Que no!» gritó buena parte de la concurrencia apuntando con el dedo a los carteles de UGT y CC.OO. Algo similar ocurrió a la altura del antiguo Gobierno Civil, ya en la Plaza de la Inmaculada: «¡Subdelegación de la manipulación!»
« El pueblo unido, gobierna sin partidos»
Tras dividirse a la hora de circular por la plaza del mismo nombre, la columna de agraviados se unió en las inmediaciones de Santo Domingo, donde se inició una sentada popular, a la que se unió desde su silla de ruedas Dominga Vidanes, de 83 años de edad: «Vengo porque tengo dos nietos de 30 años que no tienen trabajo ni casa». Coreó con todas sus ganas lo de «¡Principito, queremos un pisito!». «Estoy totalmente de acuerdo con los ideales del movimiento y pienso apoyarlos».
El movimiento acordó en la asamblea final ante la Catedral solicita al Ayuntamiento de León que ceda locales deshabitados en los que poder celebrar sus reuniones y se sumará a la marcha a Madrid que concluirá el 23 de julio, tras hacer expedición común desde Benavente con los integrantes del movimiento de Galicia y Asturias. Esto sigue...