Los sindicatos critican que vuelve la apuesta por los contratos temporales
Rechazo de los agentes sociales a las iniciativas que en materia laboral llevará el ministro de Trabajo al Consejo de Ministros de mañana, viernes. Mientras los empresarios opinan que se quedan cortas, y lamentan que el Ejecutivo haya dado marcha atrás en sus propósitos de flexibilizar el contrato a tiempo parcial, las centrales se oponen frontalmente a que, durante los próximos dos años, se puedan encadenar contratos temporales. Toni Ferrer, de UGT, asegura que esta última iniciativa, que la central acaba de conocer y que figura en el borrador de decreto que se someterá a la consideración del Gabinete, supone «apostar directamente por la temporalidad y el empleo de mala calidad y con menos derechos».
Las centrales han sufrido más de un sobresalto en el apresurado retorno de las vacaciones veraniegas. De partida, rechazan que la Constitución recoja el principio de estabilidad presupuestaria. En su opinión, no resulta aconsejable cuando las prioridades deben ser el crecimiento, el empleo y un reparto equilibrado de las cargas. Agrupaciones sectoriales como la FSC de CC.OO. denuncian directamente que este proyecto «pone en riesgo la calidad y supervivencia de los servicios públicos». Pero, sobre todo, los sindicatos se oponen frontalmente a la intención del Gobierno de suspender durante un plazo de dos años el artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores que protege frente al encadenamiento abusivo de contratos temporales. Con la norma en vigor, un empleado que ha permanecido más de 24 meses de un periodo de 30 desempeñando la misma o diferente función en la misma empresa o en una sociedad del mismo grupo, y encadenado dos o más contratos temporales, accede a la condición de fijo.
Las centrales también han mostrado su disconformidad con la propuesta de que, durante los próximos dos años, los contratos de formación —que pueden ser remunerados con 641 euros al mes, el salario mínimo interprofesional— se puedan realizar con trabajadores de hasta 30 años.
El aplazamiento de las medidas de fomento del contrato a tiempo parcial disgusta a la patronal y también a los sindicatos. Ceoe y Cepyme creen que este modelo de jornada laboral «ayuda a la adaptabilidad de las empresas y los trabajadores».