El Gobierno guarda silencio sobre el barco secuestrado
Ley del silencio. El Ministerio de Exteriores sigue con las «gestiones discretas» para corroborar, en primer lugar, que los 23 tripulantes del petrolero Mateos I , apresado el miércoles en el golfo de Guinea, están en buen estado y en segundo término que los piratas sólo buscan robar la mercancía y no perpetrar un secuestro de largo tiempo con rescate, como ocurrió con el atunero Alakrana o el buque Vega V frente a las costas somalíes.
Cinco de los 23 tripulantes del petrolero chipriota son españoles. Al menos se conocen las identidades de tres de ellos, el primero oficial Manuel Bilbao (natural de Ferrol y residente en Tenerife), el segundo oficial Damián Aguín (Pontevedra) y el jefe de máquinas Saturnino Galán (La Coruña). La Xunta de Galicia está al tanto de las negociaciones y ayer su consejera del Mar, Rosa Quintana, aseguró que lo que pretenden los piratas es «robar el petróleo».
La empresa que seleccionó a la tripulación, Ibernor, confirmó que además de los cinco españoles hay 14 filipinos, dos ucranianos y dos peruanos a bordo. El capitán es Luis Alberto Chamochumbi, un marinero de 48 años que tendría doble nacionalidad española.