Rubalcaba quiere impedir que el TC modifique normas ya refrendadas
El socialista propone reformar la ley para que no se repita lo sucedido con el Estatut.

Rubalcaba saluda a Chacón, al inicio de un desayuno-coloquio en Barcelona.
El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, intensificó ayer los guiños hacia el votante socialista de Cataluña, que se antoja clave para el resultado de su partido en las elecciones del 20-N. Si el domingo, el exvicepresidente hizo una encendida defensa del catalán y del modelo de inmersión lingüística, ayer, en la segunda etapa de su operación reconquista del voto socialista catalán, abordó otro de los asuntos que más sensibilidades hirieron durante el debate sobre el Estatut: el choque entre el Tribunal Constitucional (TC) y el pueblo de Cataluña.
Ante un auditorio formado por empresarios y agentes económicos, Rubalcaba se mostró partidario de acometer «cambios legislativos» para impedir que los tribunales puedan enmendar estatutos aprobados por la ciudadanía en referéndum, como ocurrió con la Carta Magna catalana. «No puede volver a pasar que el pueblo vote y el Constitucional modifique posteriormente esa norma», expresó Rubalcaba, que, como en Gavà el domingo, estuvo arropado por Carme Chacón y José Montilla.
La sentencia del Constitucional sobre el Estatut anuló hace más de un año 14 artículos y fijó la interpretación de otros 27. Sin embargo, lo que más molestó en Cataluña fue lo que se denominó el choque de legitimidades, porque el TC se pronunció sobre una ley aprobada en referéndum por los ciudadanos. Desde amplios sectores de la sociedad catalana se interpretó como una agresión y una humillación al pueblo de Cataluña que había sancionado mayoritariamente el Estatut en las urnas. Entre los indignados, los socialistas catalanes, que salieron muy erosionados con la tramitación de la norma de autogobierno.
1397124194 Diversas opciones. «Buscábamos un mejor acomodo de Cataluña en España y no lo conseguimos», reconoció Rubalcaba. El candidato socialista a la Moncloa no desmenuzó cómo desarrollaría ese cambio legislativo para que el «final de una reforma estatutaria acabe en la votación de la ciudadanía», si bien caben varias opciones: reformar la Constitución, fijar por ley que el último paso de la tramitación de una carta autonómica será el del referendo o rescatar el recurso previo de inconstitucionalidad. Esta última propuesta no es nueva.