Diputaciones sin diputados y al servicio de los pequeños municipios
Mariano Rajoy también tiene en su punto de mira a las diputaciones provinciales. Contrario a la supresión por la que abogan algunos líderes socialistas, la reforma que impulsará Rajoy pretende convertir a estos órganos supramunicipales en eficaces instrumentos de «solidaridad y gestión» para los pueblos pequeños. «Algunos les resulta más fácil pedir que se elimine lo que no entienden, pero sin diputaciones muchas personas no tendrían agua, luz, telefonía móvil o, incluso, carreteras».
El modelo de diputación que defiende el PP comparte algunas líneas generales con el que esbozó el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, que en contra de algunos de sus compañeros de partido defiende la utilidad de estos entes. Rajoy, por ejemplo, dejó claro durante su intervención en Zaragoza que las diputaciones «no pueden ser pequeños Parlamentos, sino eficaces gestores de servicios». Esto supondría eliminar la figura del diputado provincial y de los plenos de estas instituciones, que generan importantes gastos al erario público. Durante los dos días que ha durado este foro sobre el futuro de las administraciones, el PP ha dejado claro que pese a la latente euforia que viven sus correligionarios, el aparato popular intenta adelantarse a posibles jugadas del PSOE.
Rajoy reiteró su predisposición al diálogo para sacar adelante todas las reformas que piensa aplicar. El presidente del PP andaluz, Javier Arenas, apuntaló esta idea al arremeter contra Alfredo Pérez Rubalcaba —al que se refirió como Alfredo— por acusar al PP de no saber gestionar mayorías.