Cuatro años de impotencia política ante los mercados
La impotencia de la política ante los mercados será la seña de identidad que dejará la novena legislatura, una etapa monopolizada por una vertiginosa crisis económica que ha tirado por tierra todas las previsiones, ha obligado a duros ajustes y recortes y ha llevado a la calle la indignación social. El Gobierno de Zapatero apostó, al inicio de su segundo mandato en el 2008, por las políticas de estímulo fiscal para intentar frenar la recesión, pero las inyecciones de gasto público no lograron reactivar una economía paralizada, el paro comenzó a desbocarse y desapareció el superávit.
Con las cuentas en números rojos y el estallido de la crisis de Grecia, Zapatero tuvo que anuncia el 12 de mayo del 2010 drásticos recortes para funcionarios y pensionistas, y el bloque de sus proyectos sociales. Hubo huelga general hace ahora un año y la crisis de la deuda ha seguido permanentemente marcado records históricos.
Ante los ajustes y las impopulares reformas laboral y de pensiones la oposición reprochó a Zapatero que negase la crisis.