EL CONFLICTO VASCO
El brazo político de ETA anuncia su disolución
El Gobierno «tendrá en cuenta» la idea de acercar presos a Euskadi si la banda capitula
Ekin, la organización que desde 1999 tenía la misión de transmitir las consignas de ETA y velar por el cumplimiento fiel de su ortodoxia, a modo de brazo político de la banda, ha decidido «autodisolverse», según anunció esta madrugada la edición digital del diario Gara. El citado rotativo recoge las declaraciones de dos miembros de la última dirección de Ekin, que además de anunciar la disolución de la organización animan a sus militantes a integrarse «en la nueva apuesta de la izquierda aberzale», en línea con el distanciamiento que esta ha ido ejerciendo respecto de ETA.
La decisión de poner fin a la estructura política de ETA ha sido fruto «de una reflexión tranquila» iniciada la pasada primavera, aseguran los dos miembros de Ekin, cuya identidad Gara no desvela. Según los expertos, la desaparición del control que ETA ejercía sobre la izquierda aberzale a través de su brazo político podría ser aprovechada ahora por Batasuna para activar organizaciones que trabajen de manera independiente a las consignas de la banda, en consonancia con la presencia de Bildu en las instituciones.
La disolución de Ekin se produce, no obstante, en un contexto de debilidad debido a los continuos golpes policiales en los que han ido siendo arrestadas las sucesivas cúpulas de la organización ilegalizada. Una de las últimas operaciones tuvo lugar el pasado 18 de enero, cuando seis personas fueron arrestadas en distintos puntos de Navarra por su integración en Ekin, entre ellos Iker Moreno Ibáñez, hijo del portavoz de Batasuna Txelui Moreno.
Ekin llevaba a cabo otras labores concretas de apoyo a la banda terrorista, como son la transmisión de directrices y documentos de ETA al resto de organizaciones de la izquierda aberzale o la difusión de documentos internos de ETA, como zutabes. Asimismo, los integrantes de Ekin participaban en la estrategia de ETA como organización relevante en la codirección de todo el complejo terrorista, dirigían la puesta en práctica de métodos de coacción y violencia complementarios a los de la banda y ejercían como «comisarios políticos» de la banda en la izquierda aberzale, según los expertos de la lucha antiterrorista.
El anuncio de la disolución de Ekin se produjo un día después de que el lendakari, Patxi López, propusiera acercar a los presos de ETA a Euskadi si la banda desaparece «definitivamente». Tanto el portavoz del Gobierno, José Blanco, como el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, bendijeron ayer la propuesta Blanco aseguró que el Ejecutivo central «tendrá en cuenta» el plan de López y subrayó que la política antiterrorista está consensuada entre ambos gobiernos. Por su parte, Rubalcaba apoyó el acercamiento de presos que propone el lendakari si permite favorecer la reinserción. En declaraciones a Catalunya Ràdio, el exministro del Interior enmarcó el plan del lendakari en la «hoja de ruta» para acabar con el terrorismo. El PP, en cambio, arremetió ayer contra el plan del lendakari, entre otras cosas porque considera que se trata de una estrategia electoral de los socialistas.