PSOE, PP y PNV creen «electorales» los movimientos del entorno de ETA
Consideran que quieren optimizar los resultados de Amaiur en la cita electoral.

Basagoiti aboga por «no darle bola a ETA».
Las asociaciones de víctimas y el PNV coincidieron ayer en relativizar los últimos movimientos y comunicados protagonizados por ETA y su entorno, y apuntaron a que más que un síntoma claro de la cercanía de la disolución de la banda son una «escenografía» para tratar de optimizar el resultado de la izquierda aberzale en las próximas elecciones generales, donde concurrirá unida bajo la etiqueta de Amaiur.
No tienen duda de que este mundo trata de repetir una campaña como la que hizo en las municipales del 22 de mayo, en la que se postuló como la baza decisiva para hacer irreversible el fin del terrorismo, y en las que obtuvo su mejor resultado histórico y el control sobre más de un centenar de municipios y las grandes instituciones guipuzcoanas.
Los tres partidos, aunque con matices, suscriben la interpretación electoralista. No se privan de acusar a las demás formaciones de facilitar con sus declaraciones la estrategia radical, pero coinciden en que ni la firma por los presos etarras del Acuerdo de Gernika ni el anuncio de autodisolución de Ekin ni el comunicado de ETA que apoya el trabajo de la Comisión de Verificación internacional, pese al ruido mediático que han provocado, no han supuesto un cambio significativo de la situación.
Todos están de acuerdo en que Ekin —los comisarios políticos con los que ETA mantenía bajo control a la izquierda aberzale— era una organización prácticamente desmantelada, que lo único que ha hecho es certificar en público su muerte, y en que las idas y venidas de los verificaciones internacionales sólo le interesan a la banda y su mundo político, dado que carecen de cualquier aval o papel concreto en el proceso de fin de la violencia al habérselo negado de forma explícita los gobiernos español, vasco y francés.
En definitiva, consideran que ni la banda deja atisbar que el comunicado definitivo de su disolución está más próximo; ni los portavoces de Bildu o de la nueva marca electoral Amaiur, pese a sus muchas declaraciones, parecen dispuestos a dar el paso de exigir a la organización que anuncie su final.
1397124194 La solución. Llegados a esta conclusión, reclamaron un perfil bajo para hablar de los comunicados del entorno de ETA. Quien más claro lo tiene es el PP, que no ha querido valorar ni el anuncio de Ekin ni el de la banda. «Hablar de lo que ETA quiere que hablemos es hacerle la campaña», comentó ayer Esteban González Pons. Añadió que hasta que no anuncie su fin y la entrega de las armas el resto serán «finales de fantasía».
Rodolfo Ares, dirigente socialista y consejero de Interior vasco, tampoco quiso hoy hablar sobre comunicados ni «gestos» del Gobierno hacia la banda.