Camps se sentará en el banquillo 22 días después de las elecciones generales
El auto del juez dice que la trama Gürtel le regaló entre 2005 y 2008 vestuario para «ganarse su favor».
El juez Juan Climent despejó ayer la duda. Mariano Rajoy no tendrá que ver cómo el expresidente valenciano Francisco Camps se sienta en el banquillo por el caso de los trajes antes de las elecciones generales del 20 de noviembre. El juicio comenzará el 12 de diciembre, a las diez de la mañana, 22 días después de celebrados los comicios. Es el día anterior a que se constituya el nuevo Congreso de los Diputados y la vista, posiblemente, habrá concluido para cuando, poco antes de Nochebuena, se celebre el debate para la investidura del nuevo presidente del Gobierno. Los múltiples recursos interpuestos por el ex president contra la decisión judicial de abrir el juicio oral han retrasado varios meses la celebración de la vista.
Tanto Camps como el ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa serán juzgados por un tribunal de jurado, presidido por Climent, que comenzará a seleccionarse el 26 de octubre, por un delito continuado de cohecho.
Los «hechos justiciables» descritos por el magistrado presidente en el auto dictado ayer indican que la trama Gürtel, proveedora de servicios del PP en la Comunidad Valenciana y adjudicataria de contratos por valor de al menos siete millones de euros de la Generalitat, regaló a ambos políticos entre 2005 y 2008 prendas de vestir con el propósito de «ganarse, mediante el agasajo, el favor de las personas obsequiadas» y «en consideración a su cargo».
Camps, según relata el auto, recibió doce trajes, cuatro americanas, cinco pares de zapatos y cuatro corbatas por valor de 14.021 euros. Costa obtuvo cuatro trajes y seis pantalones, por 7.325 euros. Se trata de prendas suministradas por las tiendas madrileñas Milano y Forever Young que pagaba en metálico, con cheques o transferencias de los fondos Pablo Crespo, uno de los responsables de la trama empresarial apodada Gürtel.
Penas. La Fiscalía pide que ambos procesados sean condenados por un delito continuado de cohecho impropio a una multa de 41.250 euros. La acusación particular ejercida por el PSOE valenciano plantea varias penas alternativas, pero solicita como principal la de tres años de cárcel y ocho de inhabilitación.
La oposición valenciana, PSOE, Compromís e IU, coincidió ayer en que ambos políticos deben dimitir de sus cargos públicos antes de que se celebre el juicio. Camps renunció a la presidencia el 20 de julio, pero aún es parlamentario regional (como Costa) y forma parte del Consejo Jurídico Consultivo.