Carcaño se aferra a la tesis de la muerte «accidental» de Marta del Castillo
Apunta a Samuel y El Cuco como autores de la desaparición del cuerpo de la chica.

Imagen tomada del monitor de la sala de prensa en la que aparece Miguel Carcaño.
La segunda sesión del juicio por la muerte de la joven sevillana Marta del Castillo no ha deparado sorpresas. El principal implicado, Miguel Carcaño, se ha aferrado a la versión que más le beneficia, que es que agredió a la chica con un cenicero sin intención de matarla y que posteriormente fueron sus amigos Samuel Benítez y Javier García ‘El Cuco’ quienes se deshicieron del cuerpo. En ese desconocimiento ha justificado las diversas versiones que llegó a dar de lo sucedido. «He dado tantas porque no sabía donde está el cuerpo, la Policía me preguntaba mucho y tenía que buscar una salida», resumió.
La voz de Carcaño, que en la actualidad cuenta con 22 años, se ha escuchado por vez primera en la sala, en la que hoy declararán el resto de acusados. Con frialdad, y sin apenas titubear, Carcaño fue respondiendo a todas las preguntas con el discurso bien aprendido. Relató que la tarde del 24 de enero de 2009 se reencontró con Marta de Castillo tras unos días sin verse, y que una vez en su casa de la calle León XIII, ambos iniciaron una acalorada discusión a raíz de unos comentarios que circulaban en la pandilla sobre la relación íntima que mantenían y porque ella quería que el joven dejara a su actual pareja.
El enfrentamiento fue subiendo de tono y, en un momento dado, Miguel cogió un cenicero y la golpeó en la sien. «No sé que se me pasó por la cabeza», apuntó, «no quería matarla, solo acabar la discusión».
Al poco de comprobar que estaba muerta, llegó El Cuco, con quien había quedado en la casa, y le pidió que fuera a llamar a Samuel. Ambos le ayudaron a sacarla de la casa en una silla de ruedas aunque no les vio nadie. Subieron a la joven al vehículo de Samuel –propiedad de un tío suyo—y sus amigos se llevaron el cadáver mientras Miguel se quedaba limpiando. Este es uno de los puntos más contradictorios, dado que la fiscal le ha respondido que todo ocurrió a las 21,15 horas y ha incrementado ese plazo en una hora al responder a la defensa de Samuel.
Horas después, habló con Samuel por teléfono y éste le insinuó que la habían llevado al río Guadalquivir, a un punto entre Camas y Sevilla. Nunca más volvió a hablar del tema con su amigo, ya que en un encuentro en Comisaría, el otro joven le dijo a Miguel que era mejor no mantener el contacto mientras la Policía siguiera preguntando.
Tras ese relato, Miguel ha exculpado a su hermano, Javier Delgado. También quitó culpa a la novia de éste, María García, pero insistió en mencionar a Samuel y El Cuco porque «deben asumir su responsabilidad igual que yo he asumido la mía».
Los acusados han vuelto a ser increpados a la salida de los juzgados, mientras Antonio del Castillo y el abuelo de Marta, José Antonio Casanueva, lo hacían por otra puerta y entre aplausos. Del Castillo subrayó las contradicciones del interrogatorio.