Diario de León

LA MAYORÍA SILENCIOSA

El fantasma de la abstención

De un tercio a una cuarta parte de los electores leoneses no vota tradicionalmente en las generales . Los partidos más votados coinciden en que una menor participación sólo perjudicaría a los socialistas. El PP no aspira a un cuarto diputado, pero Izquierda Unida «nunca ha estado más cerca de conseguir . uno».

(Click para ampliar)

(Click para ampliar)

Publicado por
marco romero | león
León

Creado:

Actualizado:

La abstención, un terror para cualquier político. Desde que en 1977 se celebrasen las primeras elecciones a Cortes Generales, los niveles de participación de los electores leoneses ha sido muy variable y oscilan entre la abrumadora implicación del electorado en 1982 —entonces acudieron a las urnas el 87% de los leoneses que podían hacerlo— y la indiferencia mostrada por los votantes en 1979, cuando uno de cada tres ciudadanos de León se quedó en casa en vez de participar en la segunda contienda electoral de la democracia. La madurez de la sociedad civil ha mejorado desde entonces los niveles de participación, pero nadie sospecha lo que puede ocurrir dentro de dos domingos.

El único contenido objetivo son las cifras recopiladas por el Ministerio del Interior durante las últimas contiendas electorales. Señalan que en el 2008 se abstuvieron en León uno de cada cuatro electores. Aunque no sean números equiparables, tres años después, durante las últimas elecciones municipales, ese porcentaje había aumentado más de cuatro puntos, situándose en el 29,5%. De producirse un nuevo incremento de los desencantados, por pequeño que sea, la participación se empezaría a acercar a la más raquítica de la etapa postdictatorial, registrada en las elecciones de 1979 (36,34%).

Muchos y vencedores. Esta mayoría silenciosa, vencedora en muchas elecciones, puede tener nuevamente en sus manos la decisión final sobre el diputado más cuestionado de los cinco que irán al Congreso por León. Los partidos más votados en la provincia durante los últimos comicios han realizado sus particulares análisis sobre los resultados. Coinciden en que el descenso de la participación en la provincia puede provocar desenlaces imprevistos, siempre vinculados al hipotético descalabro que vaticinan las encuestas al partido socialista.

Fuentes de esta formación política, descabezada provisionalmente tras la dimisión de Francisco Fernández, dan por imposible igualar los apoyos conseguidos por su candidatura en las elecciones del 2008 (52% del electorado), lo que dio al partido tres diputados. El techo alcanzado por el PSOE pone las cosas difíciles a sus candidatos y candidatas. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) otorga al partido un diputado menos que en las anteriores elecciones en beneficio del PP, que pasaría de tener dos a tres parlamentarios en la Cámara Baja. A falta del análisis del líder provisional del PSOE leonés, Ibán García del Blanco, fuentes solventes de la formación mantienen que es tal la incertidumbre que existe sobre el futuro de los votos que resulta imposible manejar un solo escenario. El peor de los casos posibles supondría obtener un solo diputado y que el PP consiguiera cuatro. Para ello, según los cálculos que ha realizado la organización, el partido más votado debería de obtener más del doble de votos que el siguiente. Es decir, el PSOE, que tuvo 166.350 apoyos en la anterior contienda electoral, debería perder más de 90.000 votos en León para que el PP, con un número de electores similar al del 2008 (143.897), absorbiera el cuarto diputado. «No es una hipótesis que manejemos», explicó el cabeza de lista del PP al Congreso, Alfredo Prada. El Partido Popular de León da por hecho que conseguirá tres diputados y tres senadores, frente a los tres parlamentarios que tiene ahora en las dos cámaras. Si la abstención crece más de lo previsto, que es un 30%, «las previsiones no variarán porque nuestro elector es fiel y va a ir a las urnas», considera Prada. «En todo caso perjudicará al PSOE, porque si la abstención crece será por antiguos votantes socialistas». «Nosotros —añadió el candidato— seguimos trabajando muy bien para conseguir los mejores resultados, pero aritméticamente es prácticamente imposible obtener cuatro diputados frente a uno el PSOE. Tres diputados y tres senadores ya es una victoria».

Izquierda Unida, tercera fuerza política más votada en León durante las elecciones del 2008, «nunca ha estado más cerca de conseguir un diputado», afirma su coordinador provincial, Santiago Ordóñez. Este partido tiene su caballo de batalla precisamente «en movilizar» a los electores desmotivados. «IU está al alza y es optimista porque la situación que ha creado el PSOE abre un escenario para que seamos la gran sorpresa de estas elecciones», confía. Su objetivo en León es superar los 20.000 votantes. Con un 11% del electorado y dependiendo de la participación, IU podría tener garantizada su primera diputada por León.

tracking