Cospedal anticipa la próxima política de recortes del PP

Cospedal, en la presentación de las nuevas medidas.
Los 70.000 empleados públicos de la Junta de Castilla-La Mancha deberán trabajar dos horas y media más a la semana y su salario bruto se reducirá en torno al 3%. Esta es una de las medidas que se recogen en el nuevo plan de recortes del gasto que la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, presentó ayer con el fin de ahorrar 350 millones de euros. Un plan de ajuste que se suma al aprobado el pasado mes de agosto para ahorrar 1.800 millones.
Todos los funcionarios también verán recortado en un 10% el complemento específico que cobran con «carácter transitorio y como medida excepcional». Con los recortes salariales y el aumento de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas a la semana la Junta de Castilla-La Mancha prevé ahorrar cien millones de euros.
El Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos, como se denomina este paquete de recortes, incluye un programa de lucha contra el absentismo laboral entre los funcionarios que, según Cospedal, «es desproporcionado en la sanidad», un área en la que se da vía libre a la entrada de capital privado en la gestión de los hospitales albaceteños de Almansa y Villarrobledo y de los ciudadrealeños de Manzanares y Tomelloso, «que ahora son inviables económicamente», y en la finalización de las obras de los nuevos hospitales de Toledo y Cuenca y la ampliación del de Albacete.
Estos nuevos recortes, que pueden interpretarse como un pequeño ensayo de lo que Rajoy hará como presidente del Gobierno, pondrán fin, asimismo, al programa de gratuidad de libros de texto para todos los alumnos de Primaria. A partir de ahora, se tendrá en cuenta el nivel de renta familiar para acceder sin coste alguno al material de enseñanza.