Bono se despide de la primera línea política en los actos de la Constitución
Los actos con los que hoy el Congreso conmemorará el XXXIII aniversario de la aprobación de la Constitución tendrán a priori dos marcados protagonistas. José Bono, que dejará al tiempo la presidencia de la cámara baja y la primera línea de la política, y Mariano Rajoy, que tendrá que comenzar a ejercer, quiera o no, como presidente virtual del Gobierno, con un José Luis Rodríguez Zapatero que apura los últimos días en el cargo.
Los responsables de las altas instituciones del Estado y el resto de los más de 1.500 invitados a los actos que se celebrarán en el palacio de la carrera de San Jerónimo vivirán una recepción atípica. Por primera vez en democracia, la conmemoración se realizará en un Congreso disuelto por la cercanía de las elecciones generales, lo que hará que compartan copas y canapés diputados entrantes y salientes y que el acto se convierta en una sucesión de despedidas y relevos políticos.
Se trata de la primera gran cita política tras los comicios, en la que todas las miradas y los comentarios de los corrillos se centrarán en Rajoy, en las pocas o muchas pistas que dé sobre sus primeras medidas, y en las cábalas sobre los nombres de las personas que pueden acompañarle a partir del 23 de diciembre en el Consejo de Ministros, alguno de los cuales, con seguridad, estará hoy a pocos metros de él.
Otro tema que sin duda centrará los corrillos será la compleja sucesión en el liderazgo socialista. La recepción será también el primer acto público al que acudirá Rubalcaba tras su contundente derrota.