duro golpe al turismo estacional | la nieve no llega a la cita
Sin manto blanco pinta negro
Las estaciones de esquí de la provincia dejan de ingresar 700.000 euros por falta de nieve. La previsión de asistencia en la apertura de campaña era de 25.000 usuarios en esta semana. El sector tiene bloqueados casi 200 contratos a la espera de nieve entre escuelas, tiendas y hostelería.

Las pistas de Cebolledo, en San Isidro, sin nieve la pasada semana; así sigue la montaña leonesa con el invierno en ciernes.
La nueva temporada de esquí ha empezado con mal pie para las estaciones leonesas. La falta de nieve ha impedido poner en servicio los remontes de San Isidro y Leitariegos, en un inicio de campaña que en esta ocasión ha coincidido con el fin de semana previo a los puentes de la Constitución y la Inmaculada.
La escasez de manto blanco y la previsión de la inexistencia de precipitaciones de nieve en lo que resta de semana hacen que el sector ya dé por perdido los puentes. Una circunstancia que está provocando pérdidas millonarias en estos enclaves invernales y todas las poblaciones de su entorno, donde la nieve supone el motor de la economía.
Estas minivacaciones representan el 20% de los ingresos de las estaciones en la temporada, por lo que las pérdidas que sumarán los espacios blancos del Alto Porma y el Valle de Laciana sumarán cerca de 700.000 euros, teniendo en cuenta lo que este porcentaje significó en las taquillas contabilizadas durante toda la campaña anterior. San Isidro ingresó 2,6 millones de euros, mientras que Leitariegos 821.330.
El pasado año los puentes del días 6 y 8 de diciembre atrajeron hasta las pistas de los espacios blancos leoneses 20.000 usuarios, aunque a esta cantidad deben añadirse al menos otros 5.000, ya que en esta ocasión estos dos periodos festivos suponen en su conjunto una semana de duración.
Todo el entorno. Alrededor de 25.000 esquiadores que se pierden y cuya ausencia supone dejar de ingresar importantes cantidades para el sector en las dos estaciones. Hoteles, hostales, establecimientos de turismo rural, escuelas de esquí, empresas de multiaventura, alquiler de material para la práctica de deportes blancos, restaurantes, bares, ocio nocturno, tiendas de ropa y complementos, gasolineras y otros servicios donde estos días no hay movimiento, sobre todo, en los pueblos más cercanos a estos enclaves.
Además, el sector calcula que de momento el déficit de nieve y las estaciones cerradas ha bloqueado que cerca de 200 personas tengan empleo, porque de momento los empresarios no les han hecho el contrato a la espera de que la actividad arranque. En este caso se encuentran los monitores de las tres escuelas de esquí que esta temporada habrá en San Isidro, la de Leitariegos, empleados de tiendas de alquiler y equipamiento, camareros de refuerzo para las cafeterías de las estaciones y negocios hosteleros y de otros servicios del entorno.
Una paralización total por falta de nieve agudizada también por la crisis económica que vive el país que arrastra desde los últimos años estos negocios. Todas las reservas realizadas en los días previos al puente alentadas por la previsión de nieve, cuyas precipitaciones finalmente no fueron suficientes para abrir, se cancelaron en cadena. De manera, que los establecimientos hoteleros y hosteleros del alto Porma, Vegarada y el Valle de Laciana se encuentran prácticamente vacíos.
Negocio en cadena. «La nieve es el motor de la zona, no se están haciendo contratos ni dando de alta a gente en la Seguridad Social. Hay un montón de gente que vive de esto: bares, tiendas, escuelas de esquí... Si no hay nieve no viene nadie, cuando en estas fechas siempre tenemos todo reservado», señaló ayer un empresario del sector con negocios en Puebla de Lillo, Cofiñal y San Isidro.
Otro empresario, propietario de varias casas rurales y alojamientos en Lillo, comentó: «Estos puentes muy mal. No tenía por qué ser así; aunque no hubiera nieve, nunca fue así. Este puente estábamos a tope hubiera o no hubiera nieve porque es una época de demanda enorme y ahora está todo parado por la crisis. Estamos prácticamente vacíos».
Desde el Valle de Laciana, el empresario hostelero de Villablino Jorge Álvarez Cuellas indicó: «Es evidente que si Leitariegos está cerrado en estos puentes el pueblo está muerto. Hoy en día en Laciana, con la crisis minera, la única subsistencia en invierno es la nieve y todas las reservas que teníamos han sido anuladas. Es una fuente de ingresos que revierte en todo».
Gallegos y portugueses son los principales usuarios de Leitariegos, además de los propios leoneses. «Si el valle estuviera más promocionado, tendríamos turismo aunque no hubiera nieve vendrían a conocer la zona». En este sentido, enfatizó que León debería difundir el turismo relacionado con el oso como hace Asturias. Y también reclamó a la Diputación que apueste más por estación con circuitos de pistas de esquí de fondo. «Tenemos al menos setenta kilómetros de sendas de antiguas minas a cielo abierto que podrían acondicionarse». Para el verano los hosteleros de la zona apuestan por recorridos para bicis de montaña.
Por Vegarada . En la vertiente que da entrada a San Isidro por el puerto de Vegarada, el propietario de varias casas rurales en Valdelugueros Eusebio del Castillo explicó que tenía el puente completo y que la falta de nieve para abrir los remontes provocó que finalmente sólo haya contado con el 20% de ocupación. «Sin nieve no hay motor y lo peor es que pinta negro esta temporada porque no hay perspectiva de nevadas inmediatas.E n San Isidro, además de leoneses y asturianos, en los puentes cientos de gallegos y portugueses inundan los establecimientos hoteleros. Un bullicio que este año no existe.