Eliminar el CES y el Defensor del Pueblo ahorrará tres millones
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha certificó ayer la desaparición del Defensor del Pueblo y del Consejo Económico y Social (CES) de esta comunidad, dos instituciones que el Ejecutivo de María Dolores de Cospedal ha decidido suprimir al considerarlas prescindibles dentro de sus planes de ahorro y recortes. La eliminación de estos dos organismos supondrá un ahorro anual de unos tres millones de euros.
Según el Ejecutivo castellano-manchego, el Defensor del Pueblo no es necesario porque esta misma figura existe en el ámbito estatal con sus mismas funciones. En este sentido, según el Gobierno autonómico, «la multiplicidad de instituciones autonómicas supone un ataque a la eficiencia administrativa y una duplicidad de gastos de difícil justificación». Desde este viernes se remitirán al Defensor del Pueblo estatal las quejas que se encuentren en tramitación en la oficina del Defensor castellano-manchego. En cuanto al CES, el Gobierno considera que su trabajo de asesoramiento y elaboración de estudios económicos puede ser asumido por otros órganos como el Observatorio Regional de Mercado.
La eliminación de ambas instituciones ha recibido duras críticas de la oposición socialista, que ha llegado a acusar a los populares de opacidad por suprimir organismos de control a su gestión.