EL SORTEO MÁS POPULAR DEL AÑO | MIL MANERAS DE TENTAR A LA SUERTE
El Bierzo tira de superstición
Los loteros ven todo tipo de manías entre quienes buscan la suerte en un décimo.
Loteras de Los Templarios, ayer en plena faena.
Los hay que por superstición son capaces de llegar a la administración de lotería como los cangrejos, para que la suerte no les de la espalda. Otros prefieren frotar el décimo que han comprado por la barriga de una pariente embarazada, que les acompaña para servir de reclamo a la suerte. O por las narices de una bruja, como en Villafranca. O entran siempre con el pie izquierdo, para que no se les escape la fortuna.
Todo vale con vale con tal de invocar al azar. Ninguna manía parece rara. Ninguna terminación, extraña. Ninguna fecha, demasiado larga para vincularla a un sorteo que no pierde fuerza a pesar de la crisis.
En la administración de lotería número dos de Ponferrada, Los Templarios, en la céntrica calle Gómez Núñez lo saben. «Aquí hemos visto entrar a gente de espaldas o con el pie izquierdo para comprar su décimo», contaba ayer la lotera Ana María González Calderón, con la administración llena de gente que apura los últimos días para llevarse a casa un boleto para soñar despierto.
Y muchos van a tiro fijo. «Este año, los números con la terminación en 11 se han terminado. Hemos vendido todo», asegura la lotera de Los Templarios, que este año calcula que rondará los 30.000 décimos vendidos en ventanilla o solicitados por teléfono o Internet, una cifra similar a la del año pasado y a la de otras administraciones ponferradinas con solera. En la calle del Cristo, donde han llegado a repartir 50 millones de pesetas de un premio Gordo después de las Navidades de 1998, esperan vender lotería por valor de medio millón de euros; unos 25.000 décimos. Y entre los más solicitados, y de nuevo pesa la superstición, el número que el joven Abdellah El Mekaoui devolvió a una administración de Bilbao después de encontrar 400 décimos por valor de 8.000 euros en un sobre. Su honradez, ha pensado más de uno, tiene que esconder algún premio.
En la administración de la avenida de España, también han agotado las terminaciones en 11. Y les siguen pidiendo terminaciones en 13. Y en 69. «Por la postura», reconoce una de las encargadas. En el 2009, un número terminado en 25, sin embargo, les permitió repartir 600.000 euros del Gordo. Aunque no fue en Navidad.
Fuera de Ponferrada, la lotera de Cacabelos Ángela reconoce que las ventas han bajado, a pesar de que el año pasado repartió un pequeño pellizco con el número anterior al segundo premio, el 146, informa M.C. Canedo. Sus clientes, eso sí, se han animado a pedir números bajos, y de nuevo se inclinan por terminaciones en 11 y en 13.
A Bembibre le gusta el cero . Y en Bembibre también han notado que la crisis ha frenado la venta de décimos este año porque «las empresas ya no regalan lotería a sus empleados», cuenta Esther Fernández. Allí, informa M.Á. Cebrones, han vendido muchos boletos terminados en cero. «No me pregunte por qué, pero es así». Clientes que antes llevaban tres décimos, ahora sólo compran uno. Y la venta de lotería por máquina no cala. La gente prefiere el décimo tradicional, dice Fernández.