Costa asegura que pagó 1.000 euros por un traje, pero no aporta facturas
Isabel Jordán, la secretaria de Correa, se retracta ahora y duda de que pagara el recibo.

El exsecretario regional del PP Ricardo Costa consulta unos documentos.
Durante su interrogatorio, Francisco Camps limitó su relación con Álvaro Pérez, ‘El bigotes’, a actos del partido. Pero este miércoles Ricardo Costa dio un paso más y colocó al jefe de la trama Gürtel en Valencia en el centro de la ‘causa de los trajes’. El exsecretario general del PP valenciano se sentó en el banquillo de los acusados por un delito de cohecho pasivo por aceptar cuatro trajes y seis pantalones valorados en 7.325 euros. Lo negó todo, pero apenas aportó pruebas.
Costa declaró durante casi cuatro horas y la fiscal esta vez sí apretó con las preguntas. El ex ‘número dos’ de Camps admitió que pagó un traje a través de El bigotes. Se trataba de una prenda que hizo el sastre José Tomás en una tienda de Madrid en 2006. Costa aseguró que dio orden a su secretaria para que sacara mil euros de su cuenta y se los entregara a Álvaro Pérez, y que la diferencia hasta 1.300 euros la aportó en efectivo.
«Tomás (el sastre) me dijo el importe, cómo pagarlo y se lo di a la persona que me dijo Tomás y ahí se acabó», señaló Costa al jurado, al que especificó que el traje no le valía y que lo devolvió. Aunque tampoco aclaró si le habían reintegrado el dinero.
Extracto bancario. El abogado de Costa, eso sí, presentó en su descargo un extracto bancario de 2006 en el que aparece que sacó mil euros de su cuenta, pero ninguna factura de si fueron destinados al pago del traje. No obstante, el presidente del tribunal, el magistrado Juan Climent, admitió la prueba que no aparecía en el sumario del juicio. También aceptó un poder notarial de la secretaria de Costa en el que afirma que entregó ese dinero a El bigotes.
Con la implicación de Álvaro Pérez, Costa dio un paso más sobre la versión apuntada el martes por Francisco Camps.
La fiscal también sacó a relucir la declaración de la secretaria de las empresas de Correa, Isabel Jordán, en la que manifiesta que había «facturas de Milano de 30.000 euros a nombre de Camps». Un extremo que ésta no confirmó en su intervención posterior como testigo. «¿Lo puede usted afirmar? No», declaró Jordán a preguntas del abogado de Camps.