PRIMER GOBIERNO DE RAJOY | LOS ELEGIDOS POR EL LÍDER
Rajoy controlará la economía
El nuevo presidente se rodea de fieles y forma gobierno con el núcleo duro de su absoluta confianza. . Dirigirá en persona la Comisión Delegada de Asuntos Económicos ayudado por De Guindos y Montoro. . Premia a Soraya Sáenz de Santamaría con la única vicepresidencia y elige a ministros muy técnicos.
Mariano Rajoy anunció en la sesión de investidura que la economía centraría su acción de gobierno en los próximos cuatro años. El «previsible» presidente del Gobierno, fiel a este discurso, conformó ayer a su primer Ejecutivo con 13 ministros —nueve hombres y cuatro mujeres— con notable experiencia en la materia (Luis de Guindos, Cristóbal Montoro, José Manuel García Margallo o Fátima Bañez) pero alejados del perfil de los tecnócratas que han desembarcado en Italia, Grecia o Bélgica, una opción que Rajoy rechaza de plano.
Y por si la prioridad del jefe del Ejecutivo no queda lo suficientemente clara con estos nombramientos, será él quien asuma el control de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, una responsabilidad que en la pasada legislatura recaía en la vicepresidenta económica, Elena Salgado.
Rajoy, consciente de que en los próximos meses deberá adoptar decisiones muy impopulares, se ha rodeado un gabinete de su máxima confianza. Estaba cantado que su número dos iba a ser Soraya Sáenz de Santamaría, a la que premia además con la única Vicepresidencia. La influencia de su número dos se ha dejado notar, incluso, en la composición del Ejecutivo, ya que la onubense Fátima Bañez ha formado parte de su equipo económico en el grupo parlamentario popular.
El Consejo de Ministros más austero de la democracia —sólo consta de 14 miembros: el presidente, la vicepresidenta y 12 ministros— cuenta con tres miembros sin carné del PP aunque tampoco a dos de ellos, Luis de Guindos y Pedro Morenés, se les puede considerar independientes puros ya que fueron secretarios de Estado en la etapa de José María Aznar (Guindos, fue el segundo de Rodrigo Rato y Morenés, ocupó el mismo cargo en Interior y Defensa). Tan sólo el nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, se puede considerar un novato, aunque no ajeno a la casa. Ha trabajado codo con codo con el sociólogo de cabecera de Rajoy, Pedro Arriola.
Ex de Aznar. Además de independientes, Rajoy adelantó en septiembre que si llegaba al palacio de la Moncloa contaría con varios ex ministros de José María Aznar. Dicho y hecho: Ana Pastor irá a Fomento —uno de los ministerios que peor lo puede pasar en unos primeros años de mandato con escaso margen inversor— y Miguel Arias Cañete repetirá en Agricultura. Ambos son, además, miembros del exiguo círculo de máxima confianza del nuevo presidente. Cañete fue el único miembro del PP que estaba en Génova cuando Rajoy llegó al día siguiente de perder la elecciones. Después llegaron Ana Pastor y Soraya. Hay un tercer ex ministro, Cristóbal Montoro, al que sitúa al frente de un departamento clave: Hacienda y Administraciones Públicas. Uno de sus principales cometidos será que las comunidades autónomas cumplan con el compromiso de reducir el déficit de sus cuentas públicas.
El desarme. Esta nómina de ex colaboradores y amigos se completa con el catalán Jorge Fernández Díaz, que unió su destino político al de Rajoy en 1988, cuando hicieron frente común a favor de Antonio Hernández Mancha en detrimento de Aznar. Fernández, al que se situó como posible candidato a presidir el Congreso, tendrá la responsabilidad de gestionar desde Interior un momento histórico, el final de ETA tras la declaración de cese definitivo de la violencia, aunque, a juicio del PP, falta su desaparición para que la decisión sea tomada en serio.
Rajoy, enemigo de las cuotas territoriales o de género, sí ha mimado al partido en su decisión final y, de paso, ha cerrado algunas cicatrices internas. De hecho, hasta tres miembros de su comité de dirección estarán presentes en el Consejo de Ministros: Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Mato y Alberto Ruiz- Gallardón.
Era un secreto a voces que el alcalde de Madrid abandonaría su puesto para cumplir «su sueño» de ser ministro. El líder del PP le pidió en el 2008, cuando Esperanza Aguirre vetó su salto a la política nacional, que rebajara la tensión con la líder territorial. Y así lo hizo. La recompensa ha llegado cuatro años más tarde con su nombramiento como ministro de Justicia.
La apuesta por Ana Mato, que durante la era Aznar siempre se quedaba fuera de los ejecutivos pese a que aparecía en todas las quinielas, tiene una clara repercusión en el partido. Mato, al menos en teoría, deberá cesar como secretaria de Organización en el congreso que celebrará el PP en febrero en Sevilla. Otra lectura en clave interna es que, con su salida, María Dolores Cospedal mantendrá la secretaría general del PP, que compaginará con la Presidencia de Castilla-La Mancha.
Existía el runrún de que rescataría a un veterano líder autonómico del PP. Finalmente, se ha decantado por el canario José Manuel Soria, un político moderado que había tocado techo en Canarias, donde llegó a ser el candidato más votado pero que nunca pudo gobernar por el pacto PSOE-Coalición Canaria.
Los perdedores . No todos están contentos en la calle Génova 13 de Madrid, sede nacional del PP. El único de los miembros de maitines al que Rajoy no ha nombrado nada, ni en las Cortes ni en el Gobierno, ha sido a Esteban González Pons. El vicesecretario general de comunicación del PP se había convertido en uno de los rostros más populares del partido por su labor como portavoz. En los últimos cuatro años ha tenido que desempeñar papeles tan delicados como ser la sombra de Alfredo Pérez Rubalcaba fuera del Congreso o el azote del Tribunal Supremo en relación con los debates sobre Sortu y Bildu. Ahora, salvo que Rajoy lo designe como sustituto de Ana Mato en la secretaria de Organización del PP, su futuro puede ser el de diputado raso.
El caso de Álvaro Nadal, estrecho colaborador de Sáenz de Santamaría, podría ser similar al de Pons aunque fuentes del PP dan por hecho de que se convertirá en el director de la oficina económica de la Moncloa. El que ya tiene seguro que seguirá al lado de Rajoy será Jorge Moragas, que asume la jefatura de gabinete de la Presidencia del Gobierno.