El moderado Torres-Dulce será el nuevo fiscal general del Estado

Eduardo Torres-Dulce.
El Ministerio de Justicia llevará hoy al Consejo de Ministros el nombramiento de Eduardo Torres-Dulce como nuevo fiscal general del Estado en sustitución de Cándido Conde-Pumpido, que estuvo casi ocho años en el cargo. Torres-Dulce (Madrid, 1950) procede de la Fiscalía del Tribunal Constitucional, es el número dos de la carrera fiscal —sólo superado por el teniente fiscal del Tribunal Supremo, Juan José Martín Casallo— y tiene un perfil moderado entre sus compañeros y juristas.
El nuevo fiscal general ostentará la dirección de un órgano de relevancia constitucional e integrado con autonomía en el Poder Judicial, que tiene como misión promover la acción de la Justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley. Es el conocido «acusador público».
De cine. Torres-Dulce llega al cargo en un momento crucial para el Ministerio Público, con la carrera fiscal esperando la ansiada reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim), que dotaría a los fiscales de mayor peso en la instrucción del proceso penal en detrimento de los jueces. Sin embargo, el asunto capital para el nuevo fiscal general será pilotar el fin de ETA con el resto de los actores judiciales del Gobierno. Un tema espinoso después de que la banda terrorista anunciará el «cese de las acciones armadas».
Tras su designación por el Consejo de Ministro, la propuesta requiere del dictamen posterior del Consejo General del Poder Judicial. Después, el Gobierno la comunicará al Congreso a fin de que comparezca ante la Comisión de Justicia.
Más allá de su trayectoria jurídica, es conocida su enorme afición al cine y es colaborador del director José Luis Garci en sus tertulias televisivas.