La empresa de Urdangarín y la infanta se apropió de 1,7 millones sin justificar
La inmobiliaria de los duques desvió 676.000 euros pagados por el Gobierno balear.

Sumario sobre la supuesta implicación de Urdangarín en el uso irregular de fondos públicos.
Hubo «ánimo de lucro», «facturas de enorme desproporción» y «no imputables» a contraprestación alguna, «presupuestos ficticios», «adjudicaciones sin concurso», trabajos «que no correspondían a la realidad», «beneficio fraudulento», «apropiación de fondos públicos», «salidas invisibles» de dinero a paraísos fiscales y «voluntad de ocultar» la fortuna de esos contratos irregulares adjudicados por la «posición social e institucional» de Iñaki Urdangarín. El sumario de la operación Babel también incluye diversas referencias fiscales y bancarias sobre la infanta Cristina, aunque la Fiscalía mantiene todavía su tesis de que estaba al margen de los negocios de su marido.
Facturación. Con estas premisas, Anticorrupción estima que Aizoon, la empresa propiedad al 50% de Urdangarín y Cristina de Borbón, se embolsó 1,7 de millones de euros por trabajos que nunca realizó y que facturó, principalmente, al Gobierno balear a través de, al menos, tres procedimientos diferentes. Las más de 2.000 páginas del sumario del caso Palma Arena recogen informes de la Agencia Tributaria, policiales, facturas y declaraciones de imputados y testigos que confirman que el yerno del rey utilizó sus dos instituciones sin ánimo de lucro -Nóos y la fundación de discapacitados- para hacerse con una fortuna que intentó ocultar en paraísos fiscales.
A la vista del sumario ahora desclasificado, el gran pelotazo de Urdangarín fue, como se sospechaba, los Fórum Illes Baleares de 2005 y 2006, dos cumbres deportivas-empresariales que el Gobierno de Jaume Matas adjudicó a dedo al instituto Nóos por valor de 2,3 millones tras recibir como único presupuesto una hoja. De ese dinero, más de la mitad, exactamente 1.385.739 fueron desviados sin contraprestación alguna a las empresas del duque y su socio Diego Torres, gracias a unos presupuestos «desproporcionados» hasta el 170% del coste real y de innumerables facturas falsas. En el bolsillo de Urdangarín terminaron 747.899 euros en una sola tacada y por no hacer nada. El yerno del rey no tuvo empacho en usar la inmobiliaria que comparte con su esposa para convertirse en el principal subcontratista de Nóos y emitir facturas por conceptos vagos como «gestión de logística» o «diseño y dirección», cuando esos trabajos los realizaba otra empresa, según los informes de Anticorrupción y Hacienda.
1397124194 Vinculación. Otro ‘golpe’ de Aizoon es posterior al aviso de Zarzuela en la primavera de 2006, cuando el rey ordenó a su yerno romper con Nóos. Ya se sabía que Urdangarín siguió vinculado a la red, sobre todo para servirse de la trama de evasión de capitales a Belice a través de su organización para niños discapacitados Fundación Deporte, Cultura e Integración Social. Lo que se desconocía es que usó esa institución y otra fundación para desviar a Aizoon otros 676.000 euros entre 2006 y 2009. Según la Fiscalía ese nuevo ingreso millonario sin contraprestación aparente está relacionado con los proyectos de la empresa Octagon.
En todo momento, tanto la Fiscalía como la Policía Judicial apuntan a que la principal herramienta de Urdangarín para los fraudes era la empresa que comparte con su esposa. Entre la documentación incautada hay al menos dos documentos referidos a Cristina de Borbón. Un borrador con instrucciones precisas de cómo debía hacer su declaración de Hacienda y una transferencia en 2004 de 400.000 euros desde una cuenta a nombre de los duques a Diego Torres.