La policía busca el dinero evadido por el duque a través de 36 firmas fantasmas
Los expertos de la Policía Judicial del caso Urdangarin empiezan a sospechar que solo conocen la punta del iceberg y que sacar a la luz la trama societaria usada por el duque del Palma y su socio, Diego Torres, para evadir capitales fuera de España puede llevar meses, si no años.
Según las investigaciones de los expertos antiblanqueo, la red británco-panameña a la que recurrieron los dirigentes de Nóos para ocultar su fortuna cuando la Zarzuela instó a Urdangarin a que dejara sus negocios tiene, al menos, 36 sociedades fantasmas o pantalla, aunque por el momento solo disponen de datos del desvío a una sola de estas empresas. La aparición entre la documentación intervenida del nombre de Gustavo Alberto Newton Herrera ha disparado las alarmas entre los agentes. La identidad de este ciudadano panameño ha aparecido en un papel descubierto en los registros del pasado noviembre. Se trata del acta de una supuesta reunión celebrada en la ciudad de Panamá el 3 de octubre de 2007 en la que Newton Herrera, administrador de la sociedad Skyline Associates, nombra a Torres apoderado de una sociedad radicada en Belice, Blossomhill Assets, que pertenece a Skyline.
Ese documento, según los investigadores, es la última pieza de la lavadora de capitales urdida por el yerno del Rey y Torres con la ayuda del abogado catalán y asesor fiscal internacional, Salvador Trinxet, ahora imputado. Blossomhill es la matriz de la empresa De Goes Center For Stakeholder Management, radicada en las afueras de Londres y Barcelona, y que está participada a un 99% por la Fundación Deporte, Cultura e Integrción Social, la institución para ayudar a los niños discapacitados creada por los Urdangarin y Torres a finales de 2006 y que en realidad se dedicaba a sacar dinero de España.