Camps y Costa se quedarán en Valencia
El PP quiere utilizar el congreso nacional que celebrará en Sevilla hasta el próximo domingo para exhibir la imagen de unidad de un partido que apoya «sin fisuras» las decisiones que Mariano Rajoy que ha adoptado o que piensa adoptar como presidente del Gobierno por muy «impopulares» que sean. Los organizadores quieren un cónclave ajeno a polémicas pasadas y centrado en su líder y en apoyar a Javier Arenas en su carrera hacia la Presidencia de la Junta de Andalucía.
Por todo ello ha sentado como agua de mayo la «decisión personal» de Francisco Camps y de Ricardo Costa de no desplazarse hasta Sevilla, pese a que ambos estaban invitados, según indicó ayer el secretario general de los populares valencianos, Antonio Clemente.
La dirección nacional del PP entrante deberá hallar una fórmula para «recompensar» a Camps y a Costa, una vez que fueron declarados no culpables de la acusación de cohecho impropio en el denominado ‘caso de los trajes’.
Su presencia en el Palacio de Ferias de Sevilla hubiera despertado un «morbo mediático» poco deseado, según fuentes del partido, que insisten en considerar «rehabilitados» a ambos políticos tras la sentencia exculpatoria del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana en el ‘caso de los trajes’.
Las cifras. Un total de 3.172 compromisarios se citarán desde mañana en Sevilla, de los que 2.500 son elegidos por las organizaciones territoriales, 622 son miembros natos, 40 pertenecen al PP en el exterior y 10 de la comisión organizadora. ¿Qué votan?: Reelegirán a Mariano Rajoy como presidente del partido y renovarán todos los órganos de su dirección, desde el comité de dirección hasta el comité ejecutivo y la junta directiva nacional.