El PSOE avisa al Gobierno: «La mayoría absoluta no es un cheque en blanco»
?. Los socialistas trabajan contrarreloj en una alternativa a la reforma laboral basada en su programa del 20-N.

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano.
No creía que fuera necesaria una nueva reforma del mercado laboral, pero a Alfredo Pérez Rubalcaba no le va a quedar más remedio que idear, en poco más de dos semanas, una propuesta suficientemente sólida como para hacer frente al decreto que el Gobierno tiene intención de someter a votación del Congreso el próximo 8 de marzo.
El texto alternativo, en el que ya trabajan en Ferraz, tendrá como base el acuerdo salarial sellado por sindicatos y empresarios hace apenas un mes y el propio programa electoral del PSOE para el 20-N en el que había propuestas para la creación de empleo, pero nada que supusiera un cambio radical y articulado.
Escasa esperanza. Los socialistas tienen en realidad poca fe en una eventual negociación con el Ejecutivo, pero precisamente por eso están obligados a presentar una respuesta creíble. La vicesecretaria general del partido, Elena Valenciano, juzgó ayer todo un éxito las movilizaciones convocadas este fin de semana por los sindicatos y recomendó al PP que escuche la voz de la calle y sea consciente de que la mayoría absoluta no es un «cheque en blanco». Sin embargo, fuentes de la dirección del partido admiten que Mariano Rajoy todavía tiene ‘crédito’ suficiente como para resistir envites de este calibre.
El principal partido de la oposición jugará, aún así, una de sus principales bazas. Si de algo presumió siempre el PSOE con Zapatero a la cabeza, fue de que había sido capaz de garantizar la paz social. Y ahora acusa al PP de «enfrentar a unos españoles con otros», de denostar a los sindicatos y hacer tambalear con ello una de las principales instituciones de la democracia, y de acometer «el mayor retroceso» de derechos en materia laboral de toda la historia democrática.