Los estudiantes abandonan el encierro
Los universitarios de la Universidad de Barcelona pusieron ayer fin al encierro de tres días en la sede central de la Universidad de Barcelona. Cumplieron la promesa dada al rectorado y a los Mossos d’Esquadra porque de lo contrario la Policía había amenazado con un desalojo por la fuerza, y antes de las ocho de la tarde, el medio centenar de universitarios que permanecían en el edificio abandonaron la acampada de forma pacífica.
Eso sí, lo hicieron dejándose notar con una marcha de protesta hacia la plaza de Cataluña y anunciando que la lucha contra los recortes en la Universidad no se acabará con el término del encierro. Más bien todo lo contrario, ya que supondrá el inicio de una larga campaña de movilizaciones para protestar contra la subida de las matrículas y para intentar cambiar el actual «modelo piramidal» de gobernanza y la «intrusión» del sector privado en ella.
Y es que, antes de marcharse a casa, los estudiantes celebraron una última asamblea, en la que también participaron trabajadores de la compañía de autobuses y metro de Barcelona, miembros del Movimiento del 15M, estudiantes de secundaria y empleados de la sanidad pública, en la que entre otras cosas decidieron apoyar las manifestaciones estudiantiles del 16 de marzo y si se convocase, también la huelga general de los sindicatos el día 29.
Además, propusieron la convocatoria de un referéndum sobre los recortes. La salida de los universitarios fue pacífica y muy seguida por una nutrida presencia policial. Al cierre de esta edición, en los exteriores de la sede central de la UB y en la plaza de Cataluña no se habían producido incidentes, a diferencia de lo que ocurrió en la manifestación del pasado miércoles, que acabó con 12 heridos y otros tantos detenidos.