Aeropuerto millonario sólo para avionetas

Imagen del interior del aeropuerto de La Virgen del Camino.
No tendrá vuelos comerciales programados los sábados pero el enclave aéreo de La Virgen del Camino estará operativo los siete días de la semana como confirmó a este periódico el servicio de comunicación del Aeropuerto de León.
El reajuste anunciado por Air Nostrum, y que hace que el aeropuerto leonés tenga Barcelona como único destino, deja los sábados sin ningún vuelo comercial, al menos hasta junio, cuando Good Fly comience a operar en León. No obstante, esto no significa que la aerolínea burgalesa decida programar alguno de sus vuelos para el sexto día de la semana, ya que aún no ha dado a conocer cuáles serían los horarios de los enlaces aéreos.
El principal motivo por el cual la infraestructura leonesa se mantendrá operativa los sábados es por la posibilidad de que ese día exista lo que se conoce como ‘aviación general’: vuelos que realizan aeronaves pequeñas, tipo avionetas, y que pueden operar siempre que quieran; eso sí, habiendo realizado previamente un trámite administrativo mediante el que se pide autorización para aterrizar en el espacio leonés. Otra posibilidad existente es que los sábados se produzcan vuelos para trasplantes, en los que se requiere el uso del aeropuerto dado que estos viajes se realizan en la mayoría de los casos por la noche y los helicópteros registran numerosos problemas a la hora de volar cuando ya se ha puesto el sol.
Esto supone que un aeropuerto que costó 80 millones de euros queda lo sábados sólo para las avionetas.
Clases de formación para pilotos o actividades del Aero Club son otras de las probabilidades que motivan la apertura del encalve aéreo leonés los siete días de la semana.
El recorte de Air Nostrum, que entrará en vigor el próximo 25 de marzo, dejará al aeropuerto de La Virgen del Camino únicamente con el destino a Barcelona, suprimiendo tres de los cuatro que actualmente operan: Madrid, Valencia, París y Barcelona. Esta pérdida de rutas supondrá la merma del 28% del tráfico aéro leonés, lo que se traduce en cerca de 24.000 pasajeros menos.
La decisión de la filial de Iberia también afectará a Burgos, Salamanca y a Valladolid. Y es que el aeropuerto de la capital castellana y leonesa sólo sufrirá una pérdida del 2,8% de pasajeros al año, alrededor de 13.200.