Rajoy se examina de sus ajustes en las elecciones de Andalucía y Asturias
Los comicios del próximo 25 de marzo medirán el respaldo social a su política.
Mariano Rajoy someterá a examen sus políticas de ajuste en las elecciones del 25 de marzo en Andalucía y Asturias. Será un primer test para comprobar si unas medidas impopulares, como reconoce el propio Gobierno, pasan factura al PP en las urnas. También permitirán constatar si el PSOE ha empezado a remontar el vuelo después del batacazo del 20 de noviembre o sigue en caída libre.
La campaña arrancó ayer en medio de un clima muy poco electoral, una desidia comprensible si se tiene en cuenta que es la tercera convocatoria en poco más de nueve meses. Serán, sin embargo, unos comicios importantes que darán pie a muchas lecturas.
El PP se juega extender la mancha azul a la práctica totalidad de las comunidades porque si gana en ambos territorios, posibilidad en absoluto desdeñable, gobernará en todas las comunidades menos en el País Vasco, Cataluña y Canarias. Un poder que nadie ha tenido en democracia.
Los populares, de acuerdo a la última encuesta del CIS, acarician la mayoría absoluta en Andalucía, pero no la tienen asegurada. Y lo que es peor para los intereses de Javier Arenas, la tendencia es a la baja, situación que que si no se revierte impedirá alcanzar el número mágico de los 55 diputados de un Parlamento autonómico con 109 escaños. El PP sacó nueve puntos al PSOE en Andalucía en las elecciones generales. La diferencia que otorgó el CIS fue de siete.
1397124194 Desgaste. Un estrechamiento de la ventaja que es difícil de explicar cuando los socialistas atraviesan las horas más bajas de su historia reciente, desgastados por 30 años de gobierno ininterrumpido, divididos entre partidarios de José Antonio Griñán y Manuel Chaves, agobiados por el fraude de los ERE irregulares y la turbia gestión de la empresa pública Invercaria, a lo que habría que sumar que casi uno de cada tres andaluces está en paro.
Pero a pesar del paulatino retroceso, el PP lo tiene mejor que nunca. Su victoria electoral está fuera de discusión y aunque el sondeo del CIS no otorga ningún escaño a UPyD, otros estudios conceden a la formación que lidera Rosa Díez al menos dos diputados que podrían ser fundamentales para asegurar que Arenas sea el próximo inquilino del sevillano palacio de San Telmo.
Otra cosa hubiera sido, se lamentan los dirigentes del PSOE, si los drásticos recortes del gasto público que Rajoy guarda con celo se hubieran plasmado ya en los Presupuestos del Estado. Pero no será así porque el Consejo de Ministros aprobará las cuentas públicas el 30 de marzo, cinco días después de los comicios.