Un incendio obliga a rescatar a los vecinos de un edificio en Fernández Ladreda
Cinco de los treinta inquilinos, la mayoría inmigrantes, resultaron intoxicados y ya fueron dados de alta.

Un vecino mira por la puerta precintada por la Policía.
Todo quedó en el desalojo del edificio y en la atención médica a cinco personas por inhalación de humo, dos de ellos menores de edad, que ya han sido dados de alta.
Sobre las seis y media de la mañana de ayer, un cortocircuito en el cuadro de contadores de un bloque de cinco plantas en el número 47 de la avenida de Fernández Ladreda, cuyas causas se investigan, ocasionó un intenso humo negro y tóxico por la quema de plásticos que fue subiendo a los pisos superiores por el hueco de la escalera, y que obligó al desalojo de casi una treintena de personas, la mayoría inmigrantes, que en esos momentos se encontraban durmiendo en el inmueble.
Fue uno de los inquilinos, que a esa hora temprana estaba despierto, quien alertó a los servicios de emergencia, que de forma coordinada fueron estableciendo una rápida operación para rescatar a los vecinos con la ayuda de un camión escalera de los Bomberos.
Algunos de los vecinos, según fuentes municipales, fueron rescatados por las ventanas mientras otros pudieron salir por su propio pie después de que se sofocara en un primer momento el incendio en el cuadro de luz y se ventilara el edificio abriendo puertas y ventanas.
El incendio no provocó llamas pero sí una fuerte humareda que pudo tener consecuencias más importantes por su ‘efecto chimenea’ si no hubiese sido por la rápida intervención de los servicios de Bomberos, Policía Local y Policía Nacional, según reconoció el concejal de Tráfico, Ricardo Gavilanes.
Alojados. De la treintena de vecinos, 13 fueron realojados entre el Albergue Municipal, el Albergue del Peregrino, la Asociación leonesa de Caridad y el piso de la asociación Calor y Café, según informaron fuentes municipales, mientras que el resto se fue a casas de familiares hasta que puedan regresar a sus viviendas.
Pocas horas después del incendio, algunos vecinos fueron acompañados por la Policía para recoger enseres y objetos personales, pero el edificio quedó precintado por la Policía Nacional a la espera de que se analicen de forma pormenorizada las causas del fuego y se pueda reestablecer la luz eléctrica.
De momento se desconoce cuándo podrán volver a sus casas, aunque tampoco se espera que sea muy tarde.
La Policía Local también estableció ayer contacto con el dueño para que dé parte al seguro del edificio, que consta de cinco plantas y 24 pisos y tiene una antigüedad de unos 30 a 40 años. Todas las viviendas son del mismo propietario.