Manuel Martín López
Era el diputado de la ciudad de León y fue elegido el 29 de octubre de 1812, cuando la capital quedó libre de franceses. Médico del Cabildo y del Hospital de San Antonio Abad, y alcalde segundo constitucional, su tendencia política era indeterminada pero en todo caso estaba abierto a las reformas. En el único discurso que pronunció habló «de los peligros que entrañaban un despotismo de tipo ministerial y una regencia prácticamente invulnerable», según la gran obra de José María García León sobre los diputados doceañistas.