Abderramantrabajador marroquí en paro

«¿Volver para qué? No tenemos nada allí»

Un buen trabajador de la construcción. Hasta que el sector «pinchó» y desinfló todas sus esperanzas. Lleva dos años buscando empleo, «el que sea». Pero no hay nada. Con mujer y tres hijos, se aferra a la promesa de su antigua empresa. «Quizá este verano...»

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León

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Abderraman llegó a España en junio del 2003, y desde entonces trabajó como peón en la construcción de forma ininterrumpida. Consiguió traer a su mujer y aquí viven con sus tres hijos. Todo fue bien hasta que hace justo dos años perdió su empleo. Para entonces había cotizado suficiente como para tener derecho al máximo periodo de paro. Dos años que se acabaron el pasado día 8.

Ahora tramita el pago de la ayuda de poco más de 400 euros, pero sólo de renta paga 330. «Los cinco vamos a tener que comer sólo pan y agua».

Y no es porque no lo haya intentado. A la espera de que se cumplan las promesas de su anterior empresa, que sigue confiando en que de cara al verano salga alguna obra donde poder contratarle (quienes le conocen aseguran que era uno de los empleados mejor valorados en su contrata), Abderraman lo ha intentado todo. Ha hecho cursos de búsqueda de empleo en la Cruz Roja, ha dejado su currículum en todo tipo de empresas, pregunta a diario dónde puede conseguir algo que le permita mantener a su familia. «En el matadero, en oficinas, en el tren, descargando pollos, como pastor,... Cualquier cosa. Pero no hay nada».

Sabe que en muchos sitios «en cuanto te das la vuelta tiran tu currículum, porque no quieren extranjeros», pero sigue día a día con el ánimo de encontrar al final un empleo, el que sea, que alivie una situación que comienza a ser desesperada.

Con todo, sabe que su futuro y el de su familia está aquí. «¿Volver a Marruecos? No». Ni se lo han planteado. «¿Para qué vamos a volver? No tenemos nada allí, nuestra vida está aquí».

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Lo que está claro es que no deja pasar ni una ocasión para salir de la situación que le tiene atrapado. «Tú también ¿eh? Si sabes de algún trabajo, me llamas por favor». Ojalá.