El momento más emotivo, el encendido

ramiro
Zapatero y Carmen Calvo se fundieron en un cálido abrazo para apretar juntos el botón instalado en el atrio para encender la nueva iluminación del puente. A la izquierda, Carrasco espera expectante, mientras que el alcalde, Enrique Busto, no paraba de susurrar: «Qué no falle, que no falle». Finalmente nada falló y el espectáculo de luz brilló y deslumbró a todos los presentes.