EL PASSO HONROSO ESTRENA ILUMINACIÓN | HOSPITAL DE ÓRBIGO SE VUELCA CON ZAPATERO
«Alcalde, que se haga la luz»
Rodríguez Zapatero estrena la nueva iluminación del Passo Honroso después de su restauración. El ex presidente afirma que «Europa es el mejor puente para superar la actual situación de zozobra».

Con el corazón en un puño. Así estaban los vecinos de Hospital de Órbigo segundos antes de que un exultante Zapatero y una emocionada Carmen Calvo apretaran juntos el botón que ponía luz a su monumento más querido, su Passo Honroso. El ex presidente del Gobierno y la ex ministra de Cultura fueron los encargados ayer de poner en valor una de las obras del Ministerio de Cultura más importantes que se realizaron en León bajo su mandato, la restauración del puente de Hospital de Órbigo, que supuso una inversión de más de 1,5 millones de euros. El alcalde, Enrique Busto, quiso que el que fuera presidente del Gobierno cuando se adjudicaron las obras fuera el que asistiera a la puesta de largo de este monumento.
El espectáculo de luz y color, que estuvo acompañado por una brillante interpretación de la banda Sones del Órbigo, de Veguellina, y culminado con fuegos artificiales, dejó con la boca abierta a todos, autoridades y vecinos, que pese al intenso frío que soplaba a orillas del Órbigo, presenciaron emocionados el resultado de casi dos años de trabajo que han devuelto al puente todo su lustre.
El pueblo recibió al político leonés con los brazos abiertos, como siempre se recibe en esta tierra a todos que vienen a admirar su bien más preciado, su puente. Junto a Rodríguez Zapatero y Carmen Calvo, recorrieron el puente el diputado por León y ex ministro, José Antonio Díez, el subdelegado del Gobierno en León, Juan Carlos Suárez Quiñones, la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco _próxima mantenedora de las Justas Medievales de la localidad_, el ex presidente de Paradores, Miguel Martínez, y numerosos alcaldes de la zona, senadores y diputados provinciales.
Todos juntos recorrieron el puente y comprobaron el estado en el que ha quedado después de las obras. «Se me había olvidado que era tal largo», comentó Zapatero mientras, rodeado de gente, charlaba con Isabel Carrasco, a la que preguntó por temas como la sequía. Todo el mundo quería saludar, besar y fotografiarse con el político leonés que, a pesar de ir sin abrigo, recibió todo el calor de la gente que se agolpaba en las inmediaciones del puente para estar más cerca de él.
En la mitad del recorrido, y con el coro de vecinas de Hospital interpretando canciones populares leonesas, el ex presidente descubrió una nueva inscripción en el monolito que recuerda la primera restauración llevada a cabo en 1951.
Después del recorrido, y de un breve discurso del alcalde, en el que tuvo palabras de agracedecimiento para todos los promotores del proyecto, Rodríguez Zapatero, pronunció un emotivo discurso para los vecinos, a los que confesó admirar por la defensa que a lo largo de la historia han hecho de su puente. El ex presidente hizo un símil entre la crisis económica que vive España y el Passo Honroso. «Europa es el mejor puente que se tiene en la actualidad para superar la actual situación de zozobra e incertidumbre». Además, aseguró que «este puente, el más emblemático de la Ruta Jabocea, es una oportunidad para recordar que en el Camino de Santiago se funde el sentimiento europeo, que en él está el origen de Europa y de la Unión Europea y que un puente sirve para unir orillas, y acercar a los lados diferentes».
Por su parte, Carmen Calvo, muy querida por los vecinos por haber sido mantenedora de sus Justas en el año 2007, se mostró muy emocionada al recordar el cariño con el que la recibieron los vecinos. «Hoy vuelvo como una ciudadana más, muy satisfecha y orgullosa de mi país», dijo, y recordó que «con crisis o sin crisis lo más importante de la convivencia democrática es la cultura porque es el alma de un país». La ex ministra confesó que de sus muchas vivencias siempre guardará en un lugar especial de su corazón León «por las muchas cosas vividas aquí», y como no, Hospital.