PSOE e IU escenifican la solidez de su acuerdo al abrir el Parlamento andaluz
El pacto de gobierno alcanzado el miércoles por PSOE e IU para los próximos cuatro años en Andalucía tuvo ayer como corolario el reparto de los puestos de la Mesa del Parlamento. Tras un acuerdo in extremis al que se acabó sumando el PP, la coalición de izquierdas renunció a que la presidencia de la cámara la ostentara un partido diferente al del presidente de la Junta, como siempre había defendido. IU evidencia así su apuesta por un mayor peso en el Gobierno, en el que según fuentes de ambas formaciones podría tener una vicepresidencia y hasta tres de las diez consejerías, un tercio del Ejecutivo.
La composición de la mesa parlamentaria ha sido uno de los escollos en la negociación del acuerdo, según reconocían ayer fuentes de la coalición.
De esta manera, el socialista Manuel Gracia, con un perfil moderado y de talante, se convirtió ayer en el nuevo presidente del Parlamento con los 57 votos de PSOE e IU y la abstención de los 50 diputados del PP. Sólo fue nulo el voto del diputado de IU y alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, quien desde las elecciones se muestra contrario a cualquier acuerdo de gobierno con los socialistas.
Aunque el secretario general del PSOE andaluz y presidente en funciones, José Antonio Griñán, aseguraba en la reunión del grupo parlamentario que «probablemente» habrá Gobierno bicolor, la negociación todavía no está cerrada y la pelota está en el tejado de las bases de IU.
Una vez que la coalición dé el visto bueno al acuerdo, será el comité director del PSOE quien lo ratifique también, por lo que el debate de investidura de José Antonio Griñán como presidente de la Junta se producirá con toda seguridad antes del 4 de mayo.
Mientras los diputados de IU y PSOE mostraban un semblante relajado y distendido, los rostros del PP evidenciaban que todavía están asimilando que volverán a sentarse en los mismos escaños de la oposición pese a ser la fuerza más votada.