la singularidad de lo autóctono | en busca de sabores propios
El sello Tierra de Sabor sólo ha logrado atraer al 21% de las empresas leonesas
El 75% del sector agroalimentario productor integra la campaña Productos de León de la Diputación.

Los productos de la provincia reivindican su singularidad y calidad frente a otros sellos.
Cuatro años después del lanzamiento del sello de calidad Tierra de Sabor, un marchamo creado por la Junta para garantizar la singularidad de productos agroalimentarios elaborados en la Comunidad, únicamente 85 de las alrededor de 400 empresas productoras y elaboradoras de la provincia se han adherido a la etiqueta pese a la insistencia de la institución autonómica a los productores.
Según datos de la Consejería de Agricultura y Ganadería, en estos momentos 473 productos (referencias), elaborados por el 21,2% de las empresas del sector en León, llevan el nombre de Tierra de Sabor. En el ámbito de la Comunidad, el sello de la Junta cuenta con 712 industrias y 3.550 productos.
La mayoría de las firmas elaboradoras de la provincia, un 75% (más de 300), están integradas en la campaña Productos de León de la Diputación. Un marchamo de calidad, que aunque no es una marca oficial, constituye un sello identificativo que durante dos décadas han sustentado la promoción de un sector y ha consolidado el nombre de la despensa de los alimentos autóctonos leoneses.
Precisamente, el arraigo de este sello provoca las reticencias entre los productores leoneses a la hora de decidir sumarse a Tierra de Sabor, un marchamo identificado con la autonomía al que gran parte del sector no quiere pertenecer para evitar duplicidades en su etiquetado y no perder la singularidad que el nombre de la provincia aporta a estos productos.
Una etiqueta que ha tenido más gancho en otras provincias de la Comunidad, tal y como reflejan los gráficos de la parte inferior, que no cuentan con tanta potencialidad como León por lo que a sellos de calidad se refiere. Así, Valladolid registra 136 empresas sumadas al sello de la Junta, Salamanca tiene 131 y Burgos 103. León ocupa el cuarto lugar, el 12% del global de la autonomía.
Las cárnicas, con un 30%, son las empresas que encabezan en la provincia la unión a Tierra de Sabor, seguidas por los vinos con un 20%. y las hortalizas.
El propietario de Queserías Picos de Europa, elaboradora del afamado Queso de Valdeón (IGP), asegura que su empresa decidió sumarse al sello Tierra de Sabor «porque la iniciativa cuenta con un presupuesto importante, acuden a un número mayor de ferias y permite que tu producto esté en muchos sitios». Tomás Alonso dice, además, que el stand de la Junta de Castilla y León en las ferias de alimentación «destaca sobre los demás y todos lo ven, eso también es importante».
Sin embargo, el dueño de la Bodega Viña Albares (igualmente adherida es esta etiqueta), Gabriel Merayo, considera que «no hemos sacado nada en limpio desde que estamos en Tierra de Sabor, así que a día de hoy no sé si me perjudica o me beneficia». Precisa que «lo mejor es quitarse la política de la cabeza y trabajar como una empresa privada».
José Ramón Bodega, de La Huerta de Fresno, elaboradora del pimiento morrón de Fresno de la Vega (IGP), afirma que pidió la incorporación de su empresa a este marchamo de calidad de la Junta a finales de febrero. «Hasta ahora no lo veía un tema importante, pero nos vemos obligados si queremos que en las promociones de los productos de Castilla y León esté nuestro pimiento en las demostraciones culinarias, ya que la etiqueta es uno de los requisitos. Si uno quiere vender y mantenerse, hay que hacerlo; hay que estar ahí».
Desde Mantecadas Los Maragatos, Mari Carmen Callejo, relata que su firma no tiene la etiqueta Tierra de Sabor porque no se han preocupado de contar con ella. «Sí, imaginamos que será interesante, siempre que sirva para promocionar los productos de León».