El CGPJ recuerda que los pactos de conformidad son legales y habituales
La portavoz del Consejo General del Poder Judicial, Gabriela Bravo, recordó ayer que los pactos de conformidad, como el que pretenden las defensas de Iñaki Urdangarin y Diego Torres, son una práctica habitual en el ordenamiento jurídico español y que, lejos de ser algo turbio o extrajudicial, se hacen siempre en un contexto de «estricta legalidad».
«Estamos seguros de que en su momento, si así se lo plantean y acatando los requisitos que establece la ley, no habrá ningún tipo de problema», señaló Bravo, quien insistió en que este tipo de pactos se hacen «todos los días», eso sí, en el «momento procesal oportuno».
A pesar de la polvareda levantada, lo cierto es que este tipo de pactos se han dado en infinidad de casos, muchos de ellos muy conocidos. El más reciente fue el del exvicepresidente del Gobierno valenciano, Víctor Campos, y el exjefe de Gabinete de la Consejería de Turismo, Rafael Betoret, quienes en julio del año pasado admitieron su culpabilidad «conformándose con los hechos, su calificación jurídica y la pena más grave solicitada» en el denominado ‘caso de los trajes’. Ambos se ahorraron el juicio, pero fueron condenados a pagar una multa de 9.600 euros por un delito continuado de cohecho pasivo impropio, mientras que los otros dos imputados que no admitieron un pacto con la Fiscalía y los socialistas valencianos, Camps y Ricardo Costa, fueron absueltos por un jurado.