LEÓN LUCHA POR LA MINERÍA. LOS OCHO DE SANTA CRUZ
Caminata de escolares hasta la bocamina
Los alumnos del colegio de Matarrosa acuden hoy hasta el pozo de Santa Cruz.

Ana Pereira, Ana Belén Fernández y Blanca Fernández, encabezando la marcha de Ponferrada.
«A ver si acabamos con esto, o esto acabará con nosotros», decía ayer el delegado de Seguridad del pozo Santa Cruz, José Luis Núñez, preocupado por que los ocho mineros encerrados a 700 metros de profundidad bajo la montaña han cumplido quince días sin ver la luz del sol. Afuera, se les comienza a echar de menos. Lo dicen sus hijos. Lo dicen sus esposas, que sólo pueden hablar con ellos por teléfono.
Tres de ellas, Ana Belén Fernández, Ana Pereira y Blanca Fernández, se desplazaron durante la mañana desde la cuenca para encabezar la manifestación de protesta que recorrió las calles de Ponferrada, hablar sobre la carta abierta que han dirigido a Mariano Rajoy y al ministro de Industria José Manuel Soria, y dejar claro que sus maridos están bien de ánimo y siguen dispuestos a mantener el encierro indefinido.
«A mis hijos les cuento lo que está pasando y los fines de semana, los llevo a la mina para que puedan hablar con su padre por teléfono», aseguraba Blanca Fernández, la esposa de Alfredo González. Su marido ha superado un fuerte catarro bajo la mina y ya ha dejado de tomar antibióticos. «Ayer tuvo algo de tos, pero ya no está tomando nada».
José Luis Núñez, que siempre se mostró reacio a que sus compañeros se encerrarán, también sabe que el catarro de González ha sido el único problema de salud que ha afectado al grupo en estas dos semanas. Los mineros se están acostando más tarde de lo que a Núñez le gustaría, para que se acostumbraran a dormir cuando afuera es de noche, y a estar activos en las horas diurnas, pero ha formado una piña y se apoyan los unos a los otros. Cuando alguno de los ocho se muestra algo más alicaído, el resto le echa un cable. «Se animan entre ellos», cuenta Núñez. Y a animarles irán esta tarde los 48 alumnos del colegio de Matarrosa del Sil, que a las 18.00 horas partirán desde su centro escolar para recorrer los tres kilómetros que separan su localidad de la boca de la mina de Uminsa en Santa Cruz del Sil.