Rajoy se resiste por segunda vez a explicar el rescate en el Congreso
Los socialistas atribuyen la negativa a una estrategia para no «quemarse».

Los portavoces, del PP, Alfonso Alonso, y la socialista, Soraya Rodríguez.
Mariano Rajoy no dará explicaciones en el Congreso sobre el rescate de 100.000 millones de euros para recapitalizar el sistema bancario hasta bien entrado julio. El PP volvió a vetar ayer en la Junta de Portavoces la comparecencia del presidente del Gobierno porque tiene una abultada agenda internacional que impide su presencia en la cámara. La petición para que acuda al Parlamento está firmada por toda la oposición.
Los populares justificaron ayer el nuevo veto, ya hubo otro la pasada semana, en que la extensa actividad lejos de España de Rajoy hace imposible que debata en el Congreso sobre el rescate, línea de crédito, según el Ejecutivo, de 100.000 millones. «El partido se juega fuera», argumentó el portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso. El presidente del Gobierno, añadió, defiende fuera de España «los intereses nacionales en un momento muy importante» y esa actividad impide que tenga mayor presencia parlamentaria. Alonso reclamó a los socialistas «comprensión» y pidió que, en vez de hacer «críticas sin fundamento» por las ausencias, respalden sus gestiones. «No sería mucho pedir» porque el Gobierno «está donde tiene que estar» y el PSOE lo sabe, remató.
El jefe del Ejecutivo se encuentra en México en la cumbre del G-20 y en la noche de ayer viajó a Río de Janeiro para desplazarse después a Sao Paulo. Regresa a Madrid la madrugada del viernes, presidirá la reunión del Consejo de Ministros, y después se irá a Roma para participar en un encuentro con la canciller alemana, Angela Merkel, el primer ministro italiano, Mario Monti, y el presidente francés, François Hollande. Esta cita será preparatoria del decisivo Consejo Europeo de Bruselas del 28 y 29 de junio.
Unas explicaciones que en absoluto convencieron al principal partido de la oposición. Los socialistas están seguros de que la escasa presencia de Rajoy en el Parlamento no obedece a sus obligaciones internacionales de agenda, aunque esta semana sean muy numerosos, sino a una estrategia premeditada para no exponerse.
El presidente del Gobierno cuando ejercía de líder de la oposición confesó en alguna ocasión a sus colaboradores que Zapatero «se quemaba mucho» con la cantidad de explicaciones que daba en el Parlamento. Al parecer tomó buena nota y ha optado por reducir sus presencias en la tribuna de oradores de la cámara a las imprescindibles. Esa estrategia explica también que no quiera que haya este año el Debate sobre el Estado de la Nación, un duelo dialéctico maratoniano con todos los portavoces de la oposición.
La portavoz parlamentaria socialista, Soraya Rodríguez, reclamó que «no puede pasar ni un día más» sin que el jefe del Ejecutivo aclare a los ciudadanos las condiciones del rescate bancario. Rajoy, subrayó, no tiene problemas en explayarse sobre el asunto siempre que no esté en sede parlamentaria.