El ministro de Interior augura una «desgracia»
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, apeló ayer a la responsabilidad de los sindicatos y de los mineros para que rebajen la «escalada de violencia» en sus protestas ya que si no lo hacen puede producirse una «desgracia» en cualquier momento.
En declaraciones a los periodistas en Barcelona, Fernández Díaz denunció la «extrema violencia» con la que los mineros están llevando a cabo sus protestas, en una «escalda de violencia» que estima que no puede continuar.
«No podemos continuar con una escalada de violencia como la que se está produciendo, ya que puede producirse una desgracia en cualquier momento», advirtió el ministro.
El ministro también ha agradecido la «extraordinaria» labor de control y contención que están llevando a cabo la Policía Nacional y la Guardia Civil en las protestas de los mineros.
Por su parte, el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, hizo un llamamiento a la responsabilidad de los mineros para evitar acciones de protesta que «son claramente ilegales y completamente violentas». Decató que «hay acciones que claramente trascienden con mucho la protesta y que son inaceptables», por lo que defiende que la Policía actúe «con una mezcla de inteligencia y de firmeza». Además, subrayó que el criterio policial para seguir es el del cumplimiento «estricto» de la legalidad y que nunca se genere «un problema mayor al que se intenta solucionar».