león lucha por la minería. Historias mineras
Ante todo y sobre todo, solidaridad
La primera Marcha Negra cambió la imagen de la minería en su peor momento.

Entrada triunfal en Madrid de la Marcha Negra de MSP, el 25 de marzo de 1992.
«Ánimo, minerines» dijo una mujer mayor al paso de aquellos hombres uniformados como cuando bajan al pozo, en la entrada a Matarrosa. Aquel 8 de marzo de 1992, casi 500 mineros habían salido desde Villablino para reivindicar un futuro para MSP, la mayor empresa del sector, que amenazaba con cerrar el emblemático pozo María.
Su bajada por el valle del Sil fue emocionante. Era tierra conquistada, tierra también de muchas tragedias. Aquella mujer mayor era hija y madre de mineros. Y también viuda. Porque la mina, aunque ahora sólo se la quiera tachar como un sector de vándalos y egoístas, ha pagado con creces el tributo de la muerte. Por eso mismo, también es tan solidaria.
Las lágrimas no sólo se adueñaron de Nati. También de muchos de aquellos mineros que optaron por cambiar las trincheras de las carreteras y los antidisturbios por una nueva imagen que ganara a la opinión pública después de una huelga que empezaba a ser larga y un sector, ya caldeado, por conflictos anteriores en Hulleras de Sabero y La Vasco.
En Bembibre, la imagen fue otra. Por papeletas que costaban 100 pesetas para financiar la Marcha, mucha gente daba billetes de aquellos morados de 5.000. Bueno, era la otra cara de la misma moneda. El Bierzo solidario y minero.
Astorga, La Bañeza, Medina de Rioseco... Todos sus alcaldes salieron también a recibirles. Sin duda, emocionante fue la entrada en Valladolid, con miles de personas arropando a los mineros en una imagen difícil de olvidar.
La Marcha fue también diferente para los medios. Sin móviles y ordenadores, los fotógrafos iban y venían hasta León para meter las fotos y los periodistas, a duras penas, desde un teléfono público, daban sus crónicas para páginas y páginas, en una competencia que marcó un antes y un después para la Prensa leonesa.
Camino de Madrid, tras superar Tordesillas, Arévalo y Sanchidrián, la imagen fue otra. Muchos cantaron aquel ‘Soy minero’ por la muerte de Antonio Molina en aquellos días al paso por su casa de la sierra madrileña.
El 25 de marzo, la Marcha Negra entró en Madrid arropada por miles de habitantes de las cuencas mineras. Frente al Ministerio, en la Castellana, uno de sus portavoces se subió a un pequeño estrado. «La MSP quería cerrar el pozo María, pero hoy, compañeros, la victoria», fue su grito emocionado.
En las próximas semanas, muchas imágenes se repetirán. De momento, falta el mismo final.