Los encerrados en León piden a Soria que deje de repetirse y que haga algo ya
Los mineros encerrados en la Diputación lamentan que no se vea «mucha perspectiva» de llegar a un acuerdo
Los seis mineros encerrados en la Diputación de León desde el pasado 4 de junio han pedido hoy al ministro de Industria, José Manuel Soria, que deje de repetirse y que haga algo ya para negociar la reposición de las ayudas al carbón. «El ministro lleva veinte días diciendo lo mismo, pero no convoca» la comisión de seguimiento del Plan del Carbón, ha comentado en declaraciones a Efe Juan Manuel Gutiérrez, uno de los mineros encerrados, después de que Soria haya dicho que la prioridad de su ministerio es sentarse a negociar el plan de cierre del sector remitido en agosto a Bruselas por el Gobierno socialista.
Tras lamentar que no se vea «mucha perspectiva» de llegar a un acuerdo y de asegurar que los seis compañeros se encuentran bien, ha comentado que ayer hablaron con el vicepresidente de la Diputación, Marcos Martínez, quien les reiteró el apoyo de la institución provincial a la protesta que protagonizan desde hace veinticuatro días en el Palacio de los Guzmanes.
Jesús González, otro de los mineros encerrados, ha destacado las muestras de afecto que están recibiendo por parte de los ciudadanos y ha asegurado que les ayudan a pasar las horas, que se empiezan a hacer «muy largas».
Desde una de las ventanas de la Diputación que da a la plaza de San Marcelo, convertida en el lugar de reunión de las manifestaciones a favor de la minería convocadas en la ciudad, los encerrados han formado parte activa de las protestas y se han dirigido en sucesivas ocasiones a los manifestantes.
En otra ventana enrejada, los mineros pueden conversan con los viandantes que transitan por la calle Ancha y, según ha confesado González, han tenido que llegar ponerse «serios» ante la generosidad de la gente, que les acerca obsequios y todo tipo de comida, como empanadas y pasteles.
González ha comentado dos casos que le han conmovido, el de una señora hija de un minero que les lleva detalles y libros para hacer más llevadero el encierro y el de un artesano que les hace regalos y con quien no han podido hablar porque se emociona y no puede articular palabra. Preguntado por si preferiría caminar hacia Madrid junto a sus compañeros, González ha recalcado que cada uno tiene su sitio en la movilización y que permanecerán en el interior de la Diputación hasta que sea preciso.