Diario de León

«No tenemos de qué avergonzarnos»

El presidente del Gobierno adelanta un día la clausura del congreso de los populares en Granada para esquivar una protesta de funcionarios públicos.

Publicado por
Antonio MOntilla | madrid
León

Creado:

Actualizado:

Mariano Rajoy, tras una semana en la que su Gobierno ha aprobado el mayor en la historia de España, habló en Granada de sentimientos porque aseguró que no quería hacerlo sobre números, tecnicismos, leyes o reglamentos. El presidente del Gobierno es consciente de que la respuesta en la calle a los recortes va a ser dura, por ello quiso arengar a los suyos: «No tenéis nada de lo que avergonzaros, ni el Gobierno tampoco». Enfatizó que el Ejecutivo toma decisiones, aunque sean duras e impopulares, en beneficio de los que «aplauden, de los que callan y de los que protestan»

El líder del PP, que adelantó un día la clausura del congreso de los populares andaluces para esquivar una protesta de funcionarios públicos, animó a los militantes de su partido a salir «con la cabeza muy alta y con orgullo porque no estáis trabajando, ni el Gobierno tampoco, en defensa de los intereses particulares de nadie». Rajoy intentó apagar el incendio, o al menos no propagarlo, mostrando total compresión hacia los que se manifiestan en contra del último tijeretazo adoptado por el Gobierno para cumplir con las exigencias de la Unión Europea. «Yo comprendo las frustraciones y el mal hunor que provocan los sacrificios», indicó antes de advertir de que si no hubiera subido el IVA o quitado temporalmente una paga extraordinaria a los empleados públicos «las cosas estarían mucho peor»

Rajoy, en cualquier caso, mandó un mensaje a los sorprendidos o desencantados con sus últimas resoluciones. «Nunca hemos prometido ni milagros ni brotes verdes», declamó

Herencia recibida

El presidente del Gobierno insistió en la herencia recibida, pero sin señalar a José Luis Rodríguez Zapatero. Explicó que antes de llegar a la Moncloa sabía que la situación económica era muy compleja, pero que tras asumir el cargo entendió que «era mucho más difícil de lo que habíamos pensado»

Un camino difícil

Rajoy abundó en que su Gobierno, desde el primer día, ofreció una única senda para salir de la crisis. «Un camino difícil, cargado de sacrificios pero por el que necesariamente tenemos que transitar para salir del pozo», recalcó. Empleó un argumento que no usó en el Congreso de los Diputados el pasado miércoles cuando intentó justificar el tijeretazo ante la gravedad de la situación por la que atraviesa el país: el de que sería de ingenuos pensar que la recuperación económica llegará sin sacrificios. «Nadie —acotó— nos va a regalar nada, y todo lo que deseemos alcanzar tiene que salir de nuestro propio esfuerzo» Dejó claro que ni para él ni para sus ministros ha sido agradable subir los impuestos o reducir el sueldo a los ciudadanos. Si lo han hecho, apostilló, es solo «porque es nuestro deber».

Fuera tópicos

Mariano Rajoy se mostró ofendido con los tópicos sobre la falta de actitud de los españoles frente al empleo. Explicó que incluso en sus viajes como presidente del Gobierno tiene que oír que «en España no se trabaja, y aquí la gente no trabaja porque no puede», exclamó en medio del aplauso de los más de 2.000 asistentes al Congreso del Partido Popular de Granada. «Nunca me gustaron los tópicos, pero ahora no los aguanto», sentenció.

tracking